Mientras medio mundo anda con la calculadora en la mano sacando cuentas de quién pasa a octavos y quién regresa a casa con las maletas llenas de ilusiones rotas, en Puerto Vallarta también hay otro torneo que se juega en silencio: el de las candidaturas.
DÁVALOS, EL CAPITÁN
Y si de equipos hablamos, hay que reconocer que el llamado Grupo Vallarta de Movimiento Ciudadano sigue luciendo como una escuadra bastante compacta. Al frente aparece el ingeniero Arturo Dávalos Peña, quien mantiene el liderazgo político de una estructura que conoce perfectamente el terreno de juego.
LISTOS PARA SALTAR
En la alineación destacan Diego Franco Jiménez como una especie de capitán sin gafete; Ricardo René Rodríguez cubriendo la media cancha; Lupita Guerrero y Yésica Zatarain González buscando espacios por las bandas; mientras que el doctor Jaime Álvarez Sayas permanece atento desde la banca, listo para entrar cuando el partido lo requiera.
Y DE PRONTO LLEGÓ
Pero como en todo buen encuentro político, cuando parecía que la alineación estaba definida, apareció un jugador que conoce bien la cancha y que nunca se ha caracterizado por quedarse sentado viendo el partido: Ramón Guerrero Martínez, mejor conocido como “El Mochilas”.
NADIE LO ESPERABA
Y es que no hay que olvidar que en la elección pasada muchos apostaban a que terminaría muy lejos de la competencia, pero acabó sorprendiendo a más de uno. No ganó, es cierto, pero sí logró algo que pocos esperaban: mandar al tercer lugar a Chuyita López de Michel, quien para muchos aparecía como una de las grandes favoritas.
“NO VOY”, PERO…
Por eso no resulta extraño que hoy algunos vean una especie de competencia amistosa —o no tan amistosa— entre Arturo Dávalos y Ramón Guerrero rumbo a la eventual candidatura naranja. El ingeniero ha repetido una y otra vez que no va, que no está en sus planes y que su tiempo ya pasó. Sin embargo, los viejos colmillos de la política suelen recordar aquella máxima que nunca pierde vigencia: el político que dice “no voy”, normalmente solo está esperando que alguien le pregunte otra vez.
Claro que todavía falta mucho para que suene el silbatazo inicial. Las candidaturas no se definen hoy ni mañana, y en política los tiempos cambian más rápido que una alineación cuando el marcador va en contra.
LAS SORPRESAS
Mientras tanto, la afición sigue más pendiente de los goles, los penales y las sorpresas del Mundial que de los movimientos en las tribunas de la política local. Pero cuando termine la fiesta futbolera, más de uno volverá la mirada a la cancha vallartense y entonces sí comenzará el verdadero partido.
EL BALÓN POLÍTICO
Porque una cosa es segura: el balón político ya empezó a rodar, aunque algunos todavía insistan en decir que el encuentro ni siquiera ha comenzado.
