Mi abuela Petra Navarro que era una mujer muy sabia, me dijo un día que “la ignorancia habla y la inteligencia calla”, así que con ese y otros dichos me marcaron para siempre y con ellos crecí.
Por ejemplo: Ignoro quién ganará la contienda electoral del año que entra. Es más, ignoro hasta qué partido gobernará Puerto Vallarta. Que si será Morena, PAN, PRI o algún milagro político de esos que aparecen cada tres años, no lo sé.
NI BRUJO NI CHAMÁN
No tengo bola de cristal, tampoco soy pitoniso, brujo, chamán ni iluminado con acceso directo al oráculo. Si tuviera semejante don, ya estaría apostando quién levantará la Copa del Mundo y no perdiendo el tiempo analizando grillas locales.
Lamento decepcionar a quienes esperan que les adelante el futuro. Información puedo conseguirles, rumores también me llegan, pero poderes de adivinación todavía no vienen incluidos en el paquete.
SEAPAL
Lo que sí sé es que Puerto Vallarta necesita mejorar su infraestructura en prácticamente todos los sentidos. Pero, sobre todo, requiere atender de fondo el tema del colector sanitario, ese asunto que últimamente le ha quitado más horas de sueño al director del SEAPAL que una auditoría sorpresa.
MUCHO MUY CREATIVOS
Y quien tenga el honor —y la enorme responsabilidad— de dirigir los destinos de Vallarta deberá entender que no bastará con extender la mano al Gobierno de Jalisco o a la Federación. Habrá que ser comprometido con la comunidad, tocar puertas, sumar a la iniciativa privada y dejar de pensar que las soluciones caen del cielo como bendiciones electorales.
DESFILE DE ASPIRANTES
Por lo pronto, ya comenzaron a desfilar los aspirantes. Todos aseguran que con ellos el futuro de Vallarta estará en buenas manos. Que si Juan Calderón Ibarría, Bruno Blancas Mercado, Yussara Canales González, Juan Carlos Castro Almaguer, Ra Aguilar Estrada, Diego Franco, Luis Munguía si decide reelegirse o, en una de esas, hasta Yesica Zatarain González recibe oportunidad de entrar a la carrera.
Nombres sobran, promesas también. Lo que escasea es la certeza de quién llegará con la firme intención de servir y no de servirse con la cuchara grande.
POR EL BIEN DE TODOS
Porque al final, más allá de colores, siglas y discursos reciclados, aquí debería prevalecer el interés superior de Puerto Vallarta. Esa ciudad que entre todos hemos construido y que merece gobernantes que piensen más en el futuro colectivo que en el saldo de sus cuentas personales.
BUENAS VIBRAS
Mientras tanto, y para no pelear con nadie, de todo corazón deseamos que la Selección Mexicana salga victoriosa frente a Sudáfrica. Al menos en la cancha sí sabemos quiénes juegan; en la política, todavía ni el árbitro ha dado el silbatazo inicial.
