Hay comodatos que duran tanto que ya parecen matrimonio: pasan los años, cambian los gobiernos, cambian los funcionarios y ahí siguen.
Pero en este caso no hubo que esperar 30 años para poner los papeles en orden. Los comodatos ya existían y, como su plazo estaba próximo a vencer, el Cabildo de Puerto Vallarta decidió renovarlos por otros 30 años para 36 planteles educativos.
Y qué bueno.
Porque una escuela puede tener maestros comprometidos, alumnos con ganas de aprender y padres de familia echándole todas las ganas del mundo, pero cuando llega la hora de pedir recursos públicos para mejorarla, hasta el último papel cuenta.
Y precisamente ahí entra “Jalisco con Estrella”, el programa estatal que busca meterle una buena manita de gato —y en algunos casos prácticamente una reconstrucción— a las escuelas de Jalisco.
Y aquí ya hay señales concretas.
INTERVENCIÓN
Se está socializando con madres y padres de familia la próxima intervención de las escuelas Luis Barragán Morfín, en Campestre Las Cañadas; Ixtapa, en la delegación del mismo nombre; y Pedro Bravo Ruiz, en Mojoneras.
Es decir, ya no estamos hablando solamente de documentos, comodatos y escritorios.
CAMBIO DE CARA
Estamos hablando de obras que podrían comenzar a cambiarle la cara a las escuelas.
Y eso sí merece atención.
Porque renovar un comodato por 30 años está muy bien; pero lo verdaderamente importante es que esos 30 años sirvan para que las escuelas tengan instalaciones dignas, seguras y funcionales.
MEJORA DE TODO
La intención de Jalisco con Estrella es precisamente esa: mejorar aulas, baños, espacios deportivos, patios, áreas de convivencia y otros espacios que durante años han cargado con el desgaste natural del uso diario.
Y desde Puerto Vallarta ya se empieza a ver hacia dónde apunta la inversión.
OBRAS TERMINADAS
Habrá que reconocer al gobernador Pablo Lemus Navarro por impulsar este programa y, al mismo tiempo, habrá que estar muy pendientes de que las buenas intenciones se conviertan en obras terminadas.
Porque aquí las víboras somos muy sencillas:
No queremos que nos enseñen el proyecto; queremos ver el cemento.
YA NO QUEREMOS
No queremos solamente renders, discursos y fotografías de funcionarios con casco.
Queremos escuelas dignas.
Porque si la educación es la puerta del futuro, lo mínimo que podemos pedir es que esa puerta no esté oxidada, que el techo no tenga goteras y que los baños no parezcan parte de una película de terror.
Así que bien por los 36 comodatos renovados.
Bien por las escuelas que ya están consideradas para intervención.
PALOMITA PARA…
Y bien por quienes están haciendo la tarea administrativa que durante años permitió que estos terrenos fueran utilizados para educar a generaciones de vallartenses.
Ahora viene la parte sabrosa: que los otros 30 años no sean solamente de comodato… sino de transformación.
Porque 30 años pasan volando.
EXPECTANTES
Y si dentro de tres décadas volvemos a renovar estos convenios, ojalá sea para presumir que aquellas escuelas quedaron tan bien que solamente necesitaron mantenimiento.
Y no para volver a prometer lo mismo.
Las víboras estaremos mirando. Y contando ladrillos.
