¡Ay, Morena, Morena! Ya empezaron las calenturas electorales y todavía falta un buen trecho para llegar a las urnas. Pero como en política nadie quiere llegar tarde a la fiesta, ya aparecieron los adelantados, los apuntados y hasta los que todavía no saben si van… pero ya mandaron imprimir las tarjetas de presentación.
Y aquí viene la pregunta venenosa: ¿qué pasaría si Morena decide que la candidatura debe ser para una mujer?
IMPROVISADA NO ES
Pues ahí la baraja se hace bastante pequeña. Y si la decisión fuera hoy, la única mujer que está realmente en el foco de la conversación sería Yussara Canales González.
La diputada no es ninguna improvisada. Ya ganó dos veces el Distrito 05. La primera, bajo las siglas de Morena y con el respaldo de José María Martínez; la segunda, en 2024, con el Partido Verde y el apoyo de Luis Munguía. De hecho, en aquella elección obtuvo una victoria contundente en el distrito.
PODRÁ RENEGAR, PERO…
Y aquí está lo sabroso del asunto: Yussara podrá renegar del partido que la postuló, pero difícilmente alguien puede negar que políticamente se sigue sintiendo cercana a Morena. Su historia política, además, tiene varias y variadas estaciones partidistas.
¡Qué bonito es viajar por los partidos! Hay quienes cambian de camiseta y otros que cambian hasta de vestidor, pero siguen diciendo que el corazón siempre estuvo en el mismo equipo.
EN EL HIPOTÉTICO CASO…
Ahora bien, si Luis Munguía no estuviera pensando en la reelección, quizá la historia sería diferente. Yussara podría haber sido una carta natural para el alcalde. Pero entre ambos hubo desencuentros y aquella relación política que alguna vez parecía bastante sólida terminó convertida en una especie de matrimonio político donde ya nadie quiere bailar la última pieza.
SIEMPRE A SU LADO
Por si fuera poco, la diputada ha mantenido posiciones críticas frente a Munguía y, salvo contadas ocasiones, ha coincidido con el gobernador Pablo Lemus, de Movimiento Ciudadano, en votaciones del Congreso. Su trayectoria legislativa le da experiencia, aunque sus adversarios le reprochan precisamente lo contrario de lo que presume: tener presencia política, pero no suficiente trabajo de tierra que la respalde.
Y ahí aparecen los caballeros de la contienda morenista.
HASTA AHORA…
Bruno Blancas Mercado, Juan Carlos Castro Almaguer y Ra Aguilar Estrada ya están haciendo sus movimientos. Castro, particularmente, no está jugando mal sus cartas: cualquiera de las dos diputaciones —federal o local— podría servirle como plataforma para después buscar la Presidencia Municipal. El hombre conoce las lides políticas y viene de una larga trayectoria priista antes de incorporarse al proyecto morenista. Incluso en agosto se difundió que encabezaba algunos ejercicios de posicionamiento entre aspirantes locales.
Ra Aguilar juega otra partida. Tiene menos experiencia electoral y política que algunos de sus adversarios, pero precisamente por eso una diputación sería para él una magnífica escuela y, de paso, una plataforma para futuras aspiraciones.
DESPUÉS DEL TROPIEZO
Yussara, en cambio, ya conoce el Congreso, conoce el distrito y conoce la elección.
Pero Morena tendría que hacerse una pregunta incómoda: ¿puede volver a apostar por una mujer después del tropiezo de Chuyita López?
Porque aquella candidatura parecía arrancar como locomotora y terminó llegando a la estación en tercer lugar. En el resultado final de 2024, Luis Munguía obtuvo el primer lugar, Ramón Guerrero el segundo y Chuyita el tercero. El “Mochilas”, hay que reconocerlo, protagonizó una remontada que pocos esperaban.
LOS NOMBRES
Pero cuidado: una derrota no significa que todas las mujeres tengan que pagar los platos rotos de una candidatura anterior. La política también aprende, corrige y cambia de nombres.
CADA UNO TIENE LO SUYO
Yussara tiene números, experiencia y conocimiento del distrito. Ra Aguilar tiene activismo y cercanía con sectores morenistas. Juan Carlos Castro tiene oficio político y ambición perfectamente visible. Bruno Blancas tiene también su propia trayectoria.
Y todos, seguramente, tienen una encuesta donde aparecen muy guapos.
Pero una cosa son los números de hoy y otra muy distinta es la elección de mañana.
NO COMPREN
Porque si algo ha demostrado la política vallartense es que las campañas largas suelen producir más sorpresas que certezas. Falta muchísimo tiempo. Los grupos todavía pueden cambiar de bando, los aliados pueden convertirse en adversarios y los adversarios pueden terminar abrazándose para la fotografía.
Así que, por ahora, que nadie saque las serpentinas, ni mande hacer las camisetas, ni se compre todavía el discurso de “ya está amarrado”.
“ESPEREN PROGRAMA”
Porque en política, cuando todavía falta tanto para la elección, lo único verdaderamente seguro es que nada está seguro.
Y como diría el inolvidable Ché Rodríguez: “¡Esperen programa!”
