Hay quienes entienden la política desde una oficina. Nosotros la entendemos desde la calle, tocando puertas, escuchando historias y compartiendo la esperanza de un mejor Puerto Vallarta.
Esa es la enseñanza de nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum: nunca alejarse del pueblo, porque es el pueblo quien marca el rumbo de la transformación.
Esta semana recorrimos Las Juntas, Los Llanitos, Ixtapa, Los Tabachines, el Centro de El Pitillal, Vista del Paraíso, Colinas del Valle, la colonia 1.º de Mayo y Mismaloya. Son parte de las decenas de colonias que hemos visitado en estos meses, convencidos de que la cercanía no es un discurso, sino una forma de hacer política.
En cada asamblea encontramos algo que se repite: familias que desean ser escuchadas, colonias que anhelan mayor atención y personas que sienten que hace tiempo nadie se detenía a preguntarles cómo estaban o qué necesitaban. Ahí se percibe un sentimiento de abandono que solo puede cambiar cuando el gobierno vuelve a caminar junto a su gente.
Por eso las Asambleas Informativas son tan importantes. No solo compartimos los avances de la Cuarta Transformación; también escuchamos el sentir de las y los vallartenses, porque es el pueblo quien conoce los problemas y también quien inspira las soluciones.
Morena no solo se representa; Morena se siente y se vive. Se vive cuando estamos presentes en las colonias, cuando escuchamos antes de hablar, cuando abrazamos las causas de la gente y entendemos que servir es un privilegio, no un cargo. La transformación nace de esa cercanía y del profundo amor por nuestro pueblo.
Puerto Vallarta también se ama y se defiende. Se defiende de los malos gobiernos con organización, con unidad y con el cariño de un pueblo que no se resigna al abandono. Porque cuando el pueblo camina unido, con esperanza y con amor por su comunidad, no hay fuerza más grande que la voluntad de transformar su propio destino.
Seguiremos recorriendo cada colonia, porque donde está la gente, ahí debe estar también quien aspira a representarla. Ahí late Puerto Vallarta y ahí seguirá latiendo la transformación.
