Si por despliegue de simpatizantes y porristas se definiera la candidatura de Morena a la gubernatura de Nayarit, la ganadora sería la senadora con licencia Jasmine Bugarín, quien sigue apostando muy fuerte a su favor, mostrándose como la segura ganadora de la contienda.
Pero si el ganador se definirá por la fuerza política que lo respalda seguramente la triunfadora será Elizabeth López Blanco, quien llegó a la sede del registro del brazo del gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero, quien no ocultó hacía que rumbo apuntan sus preferencias.
Ahora bien, si cómo presume Morena, el ganador será el que salga mejor posicionado en las encuestas, entonces todo se resolverá entre Geraldine Ponce y Héctor Santana, quienes gracias a sus precampañas han logrado tejer una amplia red de simpatizantes en todo el estado.
Pero una cosa es ser popular, harto conocido en todo el estado, y otra muy diferente contar con un balance a favor de positivos menos negativos. Así que la contienda entre Geraldine y Santana sería de pronóstico reservado.
En el cuarto lugar de la contienda quedaría Pável Jarero, quien nadie da un peso por él, seguido de Jorge Armando Ortiz Rodríguez que necesita más que un milagro para ganar, aunque es evidente que su candidatura tiene la intención de negociar otra posición en las próximas elecciones que le permita seguir activo.
No hay ninguna duda de que Nayarit es territorio de Morena, así que es fácil anticipar que de esa quinteta saldrá el próximo gobernador de Nayarit, por eso los equipos de campaña andan con todo en la contienda.
Porque a pesar de que podían registrarse de manera virtual, todos optaron por movilizar contingentes a la Ciudad de México para mostrar su músculo político.
La mala noticia para los cinco es que los van a mantener en ascuas hasta finales del año, cuando supuestamente se aplicarán las encuestas y se dará a conocer el nombre del ganador.
Mientras tanto no podrán retomar sus cargos, aunque en el caso de los alcaldes ni falta que les hace porque es más que evidente que seguirán manejando sus municipios a través de sus suplentes.
Por ello no se entiende la decisión de Morena de anticipar los tiempos de manera tan prematura, lo que somete a los principales aspirantes a un severo desgaste por culpa del fuego amigo.
Pero que nadie se llame engañado: el candidato no será el que esté mejor posicionado en las encuestas, sino el que logre conseguir apoyo político de mayor nivel.
