Aunque hay por lo menos cuatro aspirantes a la candidatura de Morena a la alcaldía de Puerto Vallarta, en realidad la pelea está entre dos aspirantes que representan los intereses de quienes a nivel Jalisco se disputan el control de la marca.
Ra Aguilar fue el primero en entrar a la contienda apoyado por el grupo del senador Carlos Lomelí Bolaños; por su parte la diputada local Yussara Canales representa los intereses del regidor de Guadalajara José María Chema Martínez.
El tercer aspirante es Juan Carlos Castro Almaguer, quien con tal de aparecer en la boleta no tuvo empacho en convertirse en prestanombres de los Michel, con todo lo bueno y malo que ello implica. A nivel nacional los Michel abren algunas puertas, pero a nivel local están totalmente desprestigiados por el lamentable gobierno que ejercieron el trienio pasado.
El cuarto aspirante es el diputado federal Bruno Blancas, una auténtica cebra política que va en su quinto año como legislador por Morena, sin el mínimo esfuerzo, tan solo beneficiado por la diosa de la fortuna por lo que nunca ha tenido que mostrar el mínimo talento político ni rendir buenas cuentas en el Congreso de la Unión.
Aunque en Morena cualquier cosa puede pasar, con eso de que eligen candidatos hasta por tómbola, en la recta final la definición parece quedar entre Yussara Canales y Ra Aguilar.
Por desgracia para la dama tiene muchos puntos en contra. Su principal fortaleza es su pleito abierto con el alcalde Luis Munguía, a quien primero le juró amor eterno y muy pronto terminó convirtiéndolo en objeto de furia, al grado de que con mucha frecuencia sube a la tribuna del Congreso a lanzar dardos envenenados contra Munguía.
Aunque oficialmente sigue siendo diputada del Partido Verde, con el que hizo campaña al lado de Luis Munguía, en la práctica Yussara se comporta como morenista porque tiene claro que tiene más futuro en Morena que en el Verde.
De hecho, su pleito con Munguía no tiene nada que ver con la defensa de los intereses de la sociedad vallartense, sino el incumplimiento de los acuerdos de campaña. Yussara exigió demasiadas posiciones en el ayuntamiento y Munguía decidió no ceder a sus exigencias, lo que provocó el rompimiento.
Esa indefinición de la diputada Canales le ha generado desconfianza entre las bases del partido, que la ven como ajena y arribista. Tampoco se olvida su tropiezo en la pasada contienda presidencial cuando se la jugó abiertamente por Adán Augusto López, de lo cual tomaron nota los operadores de Claudia Sheinbaum.
En redes sociales circula el tierno video en el que Yussara Canales recibe con mariachi a Adán Augusto López a su llegada al aeropuerto de Puerto Vallarta, un episodio que le perseguirá por el resto de su vida política, porque, aunque llegó al congreso de Jalisco por la coalición PV-Morena-PT-Hagamos-Futuro, su desempeño siempre ha sido como militante del Partido Verde y hasta la fecha sigue firme dentro de su grupo parlamentario.
Pero el principal obstáculo de Yussara, aparte de no ser militante de Morena, es el hecho de que en el proceso del 2024 Morena decidió que la candidatura de Puerto Vallarta sería para una mujer, lo que obligó al profe Luis Michel a intentar su reelección a través de su esposa Chuyita López.
Por lo tanto, es un hecho que en esta ocasión la candidatura será para un hombre, y en ese escenario el mejor posicionado es Ra Aguilar, quien desde muy temprano operó de manera inteligente para colocar a sus incondicionales al frente de la mayoría de los comités seccionales, dotándose de una gran base social.
De acuerdo con las directrices del partido, será el 21 de septiembre cuando se defina quién será el coordinador municipal, quien casi en automático será considerado el próximo candidato de Morena a la alcaldía.
Antes, el 22 de junio, arrancará el registro para definir a los coordinadores estatales, aunque el destape será hasta el mes de noviembre. Mientras tanto todo puede pasar.
