Dice el dicho que “para que la cuña apriete, debe de ser del mismo palo”, por eso hay momentos en la política jalisciense que son tan curiosos que uno no sabe si reír, llorar o pedir una explicación con dibujos. Esta semana nos regaló uno de esos episodios la diputada del Distrito 05, Yussara Canales González, quien decidió sacar el látigo, ponerse el traje de fiscal de la congruencia y lanzarse con todo contra… ¡la propia bancada de Morena!
PLEITOS DE FAMILIA
Como diría mi abuela Petra: “los pleitos de familia siempre dejan los platos rotos”.
Yussara tomó la tribuna para recordarles a sus compañeros de movimiento que la transparencia no consiste en hacer la señal de cuatro dedos frente a las cámaras, ni en abrazar a cuanto ciudadano humilde se atraviese cuando hay fotógrafo cerca. Hasta ahí, nada que discutir. El problema vino cuando comenzó a repartir certificados de congruencia como si fuera la única alumna que hizo la tarea.
NO SIEMPRE LA PRACTICAN
La legisladora prácticamente les dijo a sus compañeros: “ustedes hablan mucho de transparencia, pero a la hora de votar se les olvida dónde dejaron los principios”. Y la crítica no fue menor. Les reprochó haber rechazado la posibilidad de conocer a detalle el manejo de recursos públicos en Puerto Vallarta, municipio gobernado por sus aliados verdes.
CÁLCULO ELECTORAL
¡Vaya paradoja! Resulta que dentro de la autollamada transformación ya hay quienes transforman ms que otros.
Yussara Canales se plantó en la tribuna como si acabara de descubrir que en Morena también existen intereses políticos, cálculos electorales y conveniencias. Como si apenas se hubiera enterado de que la política mexicana no es precisamente una reunión de monjes tibetanos.
LA DISCUTIDA CONGRUENCIA
La diputada recordó una frase atribuida al expresidente Andrés Manuel López Obrador, aquella de la congruencia entre el decir y el hacer. Y ahí fue donde comenzó el verdadero espectáculo. Porque mientras unos morenistas gritaban transparencia para revisar cuentas ajenas, según ella, guardaban un silencio bastante conveniente cuando la lupa apuntaba hacia donde no les gustaba.
Y es que la congruencia, esa palabra tan usada en discursos y tan escasa en inventarios, terminó convirtiéndose en la protagonista de la sesión.
INTERESANTE POSTURA
Lo interesante es que Yussara no habló como oposición. Habló desde adentro. Como quien descubre que el emperador anda sin ropa y decide decirlo en voz alta en plena plaza pública.
LA PREGUNTA ES…
Claro que eso también abre una pregunta incómoda. Si Morena está lleno de incongruentes, como ella misma sugiere, ¿entonces dónde estuvo todo este tiempo? ¿Apenas se dio cuenta? ¿O simplemente llegó el momento político adecuado para descubrir lo evidente?
Porque en política las revelaciones suelen aparecer justo cuando más convienen.
DIJO “FALTA DE AGUA”
Mientras tanto, Puerto Vallarta sigue enfrentando problemas bastante menos filosóficos: basura acumulada, drenajes colapsados, falta de agua y deudas que siguen creciendo. Problemas que no se resuelven con discursos encendidos ni con concursos de pureza ideológica.
Al final, la diputada dejó una frase que merece reflexión: “La transparencia no se grita en tribuna, se vota en el pleno”. Tiene razón.
LA PUREZA IDEOLÓGICA
Aunque también habría que agregar otra: La congruencia tampoco se presume en discursos. Se practica todos los días, incluso cuando los criticados son los propios compañeros de partido.
DEL MISMO NIDO
Porque cuando una morenista acusa a los morenistas de no ser suficientemente morenistas, uno entiende que las víboras no siempre vienen de enfrente. A veces salen del mismo nido.
