Tiene tan mala suerte el alcalde Luis Munguía que hasta el pastel de aniversario de Puerto Vallarta le quedó chueco. Lo que debería ser un motivo más para el lucimiento en la celebración del 108 aniversario de Puerto Vallarta terminó siendo una jornada negra, empañada por un pastel estudiantil y una regidora que se ha convertido en una auténtica piedra en el zapato del primer edil.
El pastel de tres leches terriblemente mal hecho, principalmente porque fue elaborado por estudiantes de pastelería de la Universidad Vizcaya, fue la comidilla en las redes sociales por el aspecto rudimentario que tuvo. Lo peor de todo es que Munguía pretendía hacer el milagro de multiplicar las rebanadas para alimentar a miles de asistentes al acto con un triste pastel de medio metro cuadrado.
Lo que el pueblo realmente teme es que próximamente trascienda que el pastel ha sido facturado por Don Chonito en tres millones de pesos, alegando que las fresas fueron importadas de Dubai.
Pero el pastel de la tarea escolar de los chavos de la Vizcaya no fue lo más escandaloso de la celebración del pasado domingo en malecón de Puerto Vallarta.
Durante la sesión solemne de ayuntamiento celebrada en el auditorio al aire libre conocido como Los Arcos del malecón, la regidora independiente Melissa Madero decidió echarle a perder la fiesta al alcalde al pasarse toda la sesión mostrando un cartel en donde se leía la pregunta que todo Vallarta se hace: ¿DONDE ESTÁ EL DINERO DE VALLARTA?
Y es que a pesar de que el presupuesto de egresos aprobado para este año es superior a los 3 mil millones de pesos, cuando todavía no termina la primera mitad del año ya es larga la fila de proveedores que reclaman adeudos millonarios, no solo de este año sino del año anterior.
El asunto es tan grave que hasta las fotocopiadores que el municipio tenía arrendadas a un proveedor fueron retiradas de la Unidad Municipal Administrativa por falta de pago. Y ya ni hablar de los grandes contratistas y proveedores de servicios del ayuntamiento que se encuentran en la misma situación.
Pese a esta lamentable situación, en cada sesión de ayuntamiento el alcalde consigue que sus regidores incondicionales, incluyendo a los ediles de Movimiento Ciudadano y Morena, le aprueben gastos millonarios para obras de relumbrón que a todas luces buscan beneficiar a sus cuates.
Para desgracia del alcalde Munguía, la regidora Madero no se quedó en el mero show de la cartulina incómoda, sino que el día de ayer anunció en sus redes sociales que ha presentado “ante el Congreso del Estado de Jalisco una solicitud formal de juicio político contra el presidente municipal, Luis Ernesto Munguía González, al señalar presuntas violaciones graves y sistemáticas a las obligaciones de transparencia, fiscalización y rendición de cuentas”.
Al abundar sobre su denuncia, Melissa Madero explicó que “”estas investigaciones involucran información vinculada al presidente municipal, funcionarios públicos de distintos niveles, regidores, organismos descentralizados y diversas dependencias municipales, incluyendo áreas como gerencias del Ayuntamiento, asesores, Comunicación Social, el DIF Municipal, COMUDE, Cultura y otras entidades responsables de la administración de recursos públicos”.
Cierto que la regidora Melissa Madero llegó al cabildo por la vía del Partido Futuro de Pedro Kumamoto y luego lo traicionó para sumarse a la bancada del PV encabezada por Luis Munguía, pero la alianza duró poco tiempo porque el alcalde se negó a ceder a las exigencias de la regidora y la despojó de todos sus privilegios.
Pero gracias a esto la sociedad vallartense ganó una regidora de oposición, la única en el cabiildo vallartense, que se convertido en un verdadero dolor de cabeza para el presidente municipal.
Por lo mismo es muy importante que el gobernador de Jalisco Pablo Lemus ordene que se dote a la regidora Melissa Madero de protección especial para evitar que se le intente callar de maneras inapropiadas.
Lo anterior no es exagerado, hay que recordar al regidor Humberto Gómez Arévalo, quien tras convertirse en un aguerrido opositor al entonces alcalde de MC Ramón Guerrero El Mochilas desapareció misteriosamente sin que hasta la fecha, 11 años después, se tenga el mínimo rastro de su persona.
Hasta el día de hoy Luis Munguía ha mostrado una enorme concha para soportar todas las críticas e insultos que recibe en redes sociales, pero seguramente muy pronto entrará en una etapa en la que cada crítica dolerá mucho más.
A medida que su poder se agote, lo mismo que el presupuesto, el alcalde se irá quedando solo y se convertirá en un político resentido e intolerante capaz de cualquier cosa con tal de acallar a sus críticos.
Es momento de que el gobernador Pablo Lemus vuelva sus ojos a Puerto Vallarta y se tome muy en serio las acusaciones en contra del presidente municipal, quien en un descuida terminará enredado en los expedientes del Operativo Enjambre que Omar García Harfuch ha desplegado en varios municipios de México provocando el encarcelamiento de varios alcaldes.
