¡Qué tiempos aquellos cuando el grupo de Luis Alberto Michel Rodríguez se sentía intocable en Puerto Vallarta! Hasta hubo quienes soñaban —y lo decían muy en serio— con ver al profe convertido en candidato a gobernador de Jalisco, mientras su esposa, María de Jesús López Delgado, heredaba tranquilamente la silla municipal vallartense.
UNA ESPECIE
¡Una especie de dinastía tropical guinda! Pero la política tiene menos palabra que galán de telenovela.
UN BAÑO DE REALIDAD
Porque ni los discursos, ni las porras, ni el aparato les alcanzaron. La elección terminó convirtiéndose en un auténtico baño de realidad: Chuyita quedó en tercer lugar y al famoso “profe de 10” los ciudadanos acabaron poniéndole una calificación bastante distinta… más cercana al extraordinario que al cuadro de honor.
LAS SEÑALES
Y mientras el michelismo intenta mantenerse respirando artificialmente, desde Morena Jalisco ya empezaron a aventar señales más frías que refrigerador de carnicería.
PARA EL DÍA DE MADRES
Resulta celebrarán una reunión con líderes y coordinadores el próximo 9 de mayo en uno de los salones ligados al grupo Michel, en la que aclaran que “habrá regalos” mientras que el comité estatal prácticamente salió a poner tierra de por medio.
NO FORMA PARTE
Y no fue discreto el deslinde, eh. Morena Jalisco dejó clarísimo que dicho evento no forma parte de las actividades institucionales del partido ni es organizado por “nuestro movimiento”. Así, con todas sus letras y sin ponerle tantita pomada al golpe político.
Por si alguien todavía tenía dudas, también aclararon que toda convocatoria oficial se difunde únicamente por canales y redes institucionales. Traducción simultánea: “si les llega otra invitación, no nos echen la culpa”.
TODO LO QUE HUELA…
En Vallarta ya muchos interpretan el mensaje como el síntoma más evidente de que todo lo que huela, suene o tenga tantito aroma a Michel está siendo cuidadosamente apartado de la foto oficial.
Porque en política hay algo peor que los enemigos… que tu propio partido empiece a deslindarse públicamente de tus festejos. Y eso, víboras queridas, sí pica.
