¡Ay, Morena, Morena!… En Jalisco todavía no empieza oficialmente la fiesta electoral de 2027 y ya hay quienes sacaron las matracas, desempolvaron las encuestas y hasta comenzaron a medirle el agua a los “camotes”.
Porque una cosa ya parece evidente: en Morena Jalisco se empieza a dibujar una competencia por el control político del partido, y en esa pista aparecen dos personajes con estilos, historias y grupos muy distintos: el senador Carlos Lomelí Bolaños y Ricardo Villanueva Lomelí, exrector de la Universidad de Guadalajara y actualmente subsecretario de Educación Superior de la SEP. Esto último no es cuento de las víboras: así aparece en la estructura oficial de la Secretaría de Educación Pública federal.
EN EL AIRE
El asunto se pone sabroso porque mientras uno ha construido buena parte de su carrera política a golpe de elecciones, candidaturas y operación territorial, el otro llega con el enorme aparato político y académico que representa haber encabezado la Universidad de Guadalajara y ahora ocupar una posición federal de alto nivel.
¿QUIÉN DA MÁS?
Dos Lomelí. Dos estilos. Dos grupos. Y, aparentemente, una misma ambición: ver quién termina poniendo más fichas sobre el tablero guinda de Jalisco.
Y aquí es donde Puerto Vallarta empieza a convertirse en una pequeña probeta de lo que podría venir.
YA MIDEN SIMPATÍAS
En los corrillos políticos porteños ya es público y notorio que el grupo de Carlos Lomelí Bolaños estaría impulsando a Ra Aguilar Estrada, mientras que del lado de Ricardo Villanueva Lomelí se menciona a Andrés González Palomera.
¿Casualidad? ¡Claro que sí! Y también los políticos hacen ejercicio no solamente por salud.
Lo cierto es que cuando dos grupos comienzan a mover perfiles, medir simpatías y revisar quién trae estructura, quién tiene presencia territorial y quién puede crecer, normalmente no están jugando a las canicas.
DE BRINCO EN BRINCO
Están haciendo cuentas. Y en política, las cuentas siempre terminan en candidaturas.
Ahora bien, Carlos Lomelí no es precisamente un recién llegado a estas lides. Ha sido candidato a gobernador, diputado federal, delegado federal y actualmente es senador de la República por Jalisco.
Pero tampoco hay que olvidar que su historia política tiene varios capítulos y varios colores.
Antes de Morena pasó por el PRD y posteriormente por Movimiento Ciudadano; fue diputado federal por la vía plurinominal bajo las siglas naranjas y en 2017 se incorporó a Morena.
Y ahí está precisamente una de las piedras que sus adversarios suelen ponerle en el zapato: su pasado naranja.
Lomelí ha intentado entrar por distintas puertas al poder tapatío y metropolitano, pero sus aspiraciones no siempre han terminado donde él quisiera. Y aunque sus seguidores podrán presumir que hoy es senador y que en 2024 ganó la encuesta interna de Morena para la candidatura a gobernador —misma que finalmente correspondió a Claudia Delgadillo por las reglas de paridad—, la realidad es que todavía hay sectores que no terminan de verlo como el hombre indiscutible para Guadalajara o Zapopan.
SUS RELACIONES
Y ahí aparece Ricardo Villanueva Lomelí. El exrector juega otra partida. Su principal capital no necesariamente está en el estruendo, sino en las relaciones, la estructura, la academia y una larga trayectoria administrativa y política. La SEP señala que ha ocupado cargos en la Universidad de Guadalajara, el Ayuntamiento de Guadalajara y el Gobierno de Jalisco, antes de llegar a la Subsecretaría de Educación Superior.
Dicho en lenguaje de víbora:
Lomelí Bolaños parece jugar con el megáfono; Ricardo Villanueva, con la libreta de apuntes.
SUS RELACIONES
Uno necesita demostrar que tiene músculo.
El otro necesita demostrar que puede convertir relaciones en votos.
Y mientras ellos hacen sus cuentas en Guadalajara, Puerto Vallarta podría convertirse en uno de los primeros campos de prueba.
Ra Aguilar contra Andrés González Palomera. Dos nombres. Dos grupos. Dos proyectos.
Y, posiblemente, una pregunta mucho más grande detrás: ¿cómo quién va a mandar en Morena Jalisco cuando llegue la hora de repartir las candidaturas?
Porque aquí nadie está moviendo piezas por amor al ajedrez.
Y si las víboras no se equivocan, apenas estamos viendo los primeros movimientos de una partida que promete ponerse bastante venenosa.
Lo interesante será descubrir si Morena termina siendo una casa con muchos inquilinos… o si alguien consigue quedarse con las llaves.
QUIEN TIENE MÁS…
Y de eso, precisamente, vamos a seguir hablando.
Porque esto apenas comienza.
Y como dicen por ahí: cuando dos gallos se miran de frente, no siempre importa quién canta más bonito… sino quién tiene más gallinas en el corral.
