“Quietos los pescados” dice mi amigo Roberto Islas Soto, para este tipo de casos: cuando muchos ya estaban sacando cuentas, repartiendo candidaturas, apartando oficinas de campaña y hasta mandando hacer lonas con filtro rejuvenecedor, desde la Ciudad de México les aventaron una víbora al asador.
LA MAGISTRADA
Resulta que las reglas de paridad rumbo al 2027 podrían sufrir un vuelco de esos que hacen sudar frío a más de uno. Un proyecto de la magistrada Claudia Valle Aguilasocho propone echar para atrás la obligación de que algunos municipios de Jalisco fueran exclusivamente para candidatas mujeres.
Y ahí es donde la política se parece mucho al fútbol llanero: nadie sabe dónde va a botar la pelota después del rebote.
NO LES VA A GUSTAR
Hasta hace unos días, varios partidos estaban obligados a diseñar estrategias bajo la certeza de que ciertas alcaldías tendrían nombre de mujer. Ahora, si la Sala Superior confirma el proyecto, volverían a abrirse posibilidades que muchos daban por cerradas.
MOVIENDO UNA FICHA
Aunque Puerto Vallarta no aparece en la lista de municipios directamente involucrados, nadie se equivoque pensando que esto ocurre lejos de la bahía. Cuando se mueve una pieza grande del ajedrez electoral en Jalisco, las demás también cambian de posición.
¿Por qué? Porque la paridad funciona como un rompecabezas estatal. Si un partido deja de estar obligado a postular mujeres en determinados municipios estratégicos, necesariamente tendrá que reacomodar candidaturas en otros lugares para seguir cumpliendo con los equilibrios de género que marca la ley.
PODRÍAN PONERSE…
Traducido al español vallartense: donde algunos ya veían un camino despejado, podrían aparecer nuevos competidores. Y donde algunos hombres ya estaban resignados a quedarse en la banca, podrían volver a ponerse los tachones.
Más de uno seguramente anoche durmió abrazado a la calculadora electoral y hoy despertó buscando abogados constitucionalistas en Google.
Porque en política una candidatura nunca está segura hasta que está registrada, y a veces ni registrada.
GRAN DIFERENCIA
El asunto también deja una reflexión interesante. Las acciones afirmativas nacieron para corregir desigualdades históricas, abrir espacios y garantizar representación. Pero ahora el debate gira en torno a otra pregunta: ¿hasta dónde puede llegar una medida afirmativa sin chocar con otros principios constitucionales?
UNOS REZAN
La respuesta la tendrá el Tribunal Electoral federal. Mientras tanto, en Puerto Vallarta seguramente ya hay aspirantes revisando escenarios. Algunos piden que se mantenga la medida. Otros rezan para que la tumben. Y unos cuantos, los más experimentados, simplemente esperan sentados porque saben que en política los tiempos cambian más rápido que el pronóstico del clima en temporada de lluvias.
PUEDE LLEGAR EL VAR
Lo cierto es que el 2027 todavía parece lejano, pero ya comenzó a mover corazones, egos y ambiciones.
Y como dicen los viejos operadores electorales: cuando el árbitro todavía no pita el inicio del partido, lo peor que puede hacer un jugador es sentirse campeón.
Porque luego llega el VAR… y anula la jugada (léase, Vídeo Assisted Replay)
