¡Santas aspiraciones políticas! En Morena Puerto Vallarta todavía no empieza formalmente la carrera por la candidatura a la Presidencia Municipal de 2027 y ya parece mercado de candidaturas, desfile de apellidos y concurso de popularidad. Hay de todo: los que quieren repetir, los que buscan debutar, los que cambiaron de camiseta y, por supuesto, los que consideran que el Ayuntamiento es una herencia familiar.
Pero si de apellidos se trata, la familia Michel merece capítulo aparte. El clan encabezado por Luis Alberto Michel, el famoso Profe, parece decidido a no soltar la plaza ni por equivocación. Ahora su carta visible es Juan Carlos Castro Almaguer, quien lleva meses haciendo campaña de posicionamiento en bardas, anuncios, carteleras y hasta camiones, con un mensaje que ya se volvió parte del paisaje vallartense: «¡Él es el bueno!».
LAS BARDAS NO VOTAN
¡Caray! Si tantas bardas hablaran, ya hasta le habrían organizado su toma de protesta. Lo curioso es que Juan Carlos ha transitado por distintas camisetas partidistas: primero PRI, después Partido Verde y ahora se presenta como morenista. Mauricio Lira Camacho incluso habría cuestionado esa conversión durante una especie de presentación pública del aspirante. Porque una cosa es cambiar de partido y otra muy distinta convencer a los ciudadanos de que el cambio viene acompañado de nuevas convicciones.
Y hablando de la familia, Carla Castro López, quien ya ocupó una regiduría por el Partido Verde, también levantó la mano. Así que, por lo visto, en ese círculo las aspiraciones vienen en paquete: uno para la grande y otra para el Cabildo. ¡Qué bonita familia!
HASTA EN LA SOPA
La matriarca política del clan, Chuyita López Delgado, tampoco se resigna a quedarse mirando desde la tribuna. Después de su derrota anterior, ahora intenta nuevamente colocarse en la jugada, aunque habría sido desplazada hasta una tercera posición. Y Flor Michel, otra integrante de la familia, tampoco parece dispuesta a abandonar la posibilidad de encontrar acomodo en el próximo Ayuntamiento.
Dicho de otra manera: si la política es servicio público, algunos parecen entenderla como negocio de familia, con vacantes que deben cubrirse entre parientes. ¡Faltaba más!
PARECE COLUMNA
En la lista también aparece Pepe Martínez, quien ya fue presidente municipal sustituto durante el gobierno de Luis Alberto Michel. Su breve paso por la Presidencia dio para mucho, incluso para una boda y un posterior divorcio que en su momento despertaron comentarios y dejaron más de una interrogante. Pero, desde luego, esa es otra historia y no vamos a confundir la política con la sección del corazón.
YO TENGO OTROS DATOS
Otra que merece mención es Melissa Madero Plascencia, actual regidora por Futuro, aquel proyecto político de Pedro Kumamoto que no consiguió consolidarse electoralmente. La edil habría buscado acercamiento con Ricardo Villanueva Lomelí, exrector de la Universidad de Guadalajara y actual subsecretario de Educación Superior de la SEP, quien también figura en las conversaciones políticas rumbo a Jalisco.
Sin embargo, Melissa salió a precisar: «Quiero aclarar que no me he registrado para el proceso de selección». ¡Bueno! Una cosa es tocar puertas, otra explorar posibilidades y una muy distinta aparecer oficialmente en la carrera. Por lo pronto, queda su aclaración.
OTRO DEL CLAN
También anda en la jugada Jaime Castillo Copado, periodista en otra época, dirigente de Movimiento Ciudadano en Puerto Vallarta y coordinador de la campaña de Chuyita en la pasada elección. De experiencia política no anda precisamente descalzo.
Sara Mosqueda, actual regidora de Morena, vuelve a inscribirse, mientras que una de las sorpresas fue Edgar Dante Treviño, actor y activista social que ha ganado notoriedad por su peculiar manera de denunciar problemas y exhibir situaciones que considera injustas. Una candidatura que, cuando menos, agrega un ingrediente distinto a la contienda.
DE AQUÍ SALDRÁ
Y para completar el cuadro aparecen Bruno Blancas, Ra Aguilar y la diputada Yussara Canales, quienes también decidieron entrarle a la competencia.
Así las cosas, Morena tiene una lista bastante nutrida, pero una pregunta sigue flotando sobre el horizonte vallartense: ¿se elegirá a quien tenga mayor respaldo ciudadano, trayectoria y capacidad para gobernar, o terminará imponiéndose el juego de las cuotas, los compromisos y las relaciones familiares?
Porque una cosa es tener derecho a participar y otra muy distinta sentirse dueño de la candidatura.
En Puerto Vallarta ya conocemos el resultado de confundir el Ayuntamiento con un patrimonio particular. Y si los Michel pretenden volver a colocar sus piezas en el tablero, tendrán que entender que los ciudadanos no son empleados de una empresa familiar ni las urnas una ventanilla para renovar contratos.
QUE NADIE SE CONFUNDA
¡Que nadie se confunda! La publicidad en el transporte público, podrá repetir mil veces que «él es el bueno», pero al final quien tiene la última palabra es el ciudadano frente a la urna.
Y ahí, mis queridos lectores, es donde se pone buena la cosa… porque una cosa es sentirse heredero del poder y otra muy distinta conseguir que el pueblo te entregue las llaves.
