La revancha fue completa. Hace un año, los Dodgers de Los Ángeles barrieron a Milwaukee para conquistar el banderín de la Liga Nacional. Este jueves, los Cerveceros les devolvieron la misma medicina al imponerse 6-4 en Dodger Stadium, completar la barrida de cuatro encuentros y regresar a la Serie Mundial después de 44 años.
El equipo que soñaba con el tricampeonato terminó eliminado sin ganar un solo partido ante el rival que había despachado en 2025.
Milwaukee, que concluyó la temporada regular con 103 victorias, demostró que no necesita una constelación de estrellas ni una nómina millonaria para triunfar. Disciplina, profundidad ofensiva, pitcheo oportuno y aportaciones colectivas fueron las claves de una campaña extraordinaria.
El cuarto encuentro comenzó con una aparente resurrección angelina. Shohei Ohtani, quien atravesaba una postemporada complicada, conectó en la segunda entrada un cuadrangular de tres carreras ante Dustin May. El batazo, de 428 pies, puso el marcador 4-0, después de que Andy Pages había producido la primera carrera.
Por un momento, Dodger Stadium recuperó la esperanza. Sin embargo, los Cerveceros no se intimidaron y comenzaron a remontar en la cuarta entrada, cuando Jake Bauers conectó un doblete productor de dos carreras frente a Tyler Glasnow.
Bauers volvió a ser determinante en el quinto episodio al negociar una base por bolas con las bases llenas, jugada que permitió empatar el encuentro. En la sexta entrada, Garrett Mitchell puso adelante a Milwaukee 5-4, mientras el pitcheo angelino volvía a exhibir sus dificultades para contener la ofensiva rival.
David Hamilton agregó un cuadrangular en la novena entrada para establecer el 6-4 definitivo. El bullpen de Milwaukee hizo el resto y selló una victoria que confirmó la superioridad colectiva de los visitantes.
Los Cerveceros ganaron el primer juego 2-1, el segundo 7-4, el tercero 6-2 y el cuarto 6-4. No dependieron de una sola fórmula: supieron ganar encuentros cerrados, remontar desventajas y sostener sus ventajas.
Jackson Chourio, el joven venezolano, abrió el tercer encuentro con un cuadrangular ante Blake Snell. William Contreras, Brice Turang, Christian Yelich, Bauers y Mitchell también aportaron en momentos decisivos.
Entre los jugadores que merecen especial atención para la afición mexicana destacan Joey Ortiz, infielder de ascendencia mexicana que produjo una carrera en el tercer encuentro, y JoJo Romero, relevista zurdo estadounidense de raíces mexicanas que contribuyó a la efectividad del bullpen. Romero consiguió la victoria en el segundo partido tras trabajar una entrada perfecta con dos ponches.
Bajo la conducción de Pat Murphy, Milwaukee recuperó el protagonismo en octubre y volverá a disputar una Serie Mundial por primera vez desde 1982, cuando todavía pertenecía a la Liga Americana y perdió frente a los Cardenales de San Luis.
Para los Dodgers, la eliminación representa un duro golpe. Pese a contar con figuras como Ohtani, Mookie Betts, Freddie Freeman, Will Smith, Max Muncy y Teoscar Hernández, el equipo no encontró la consistencia ofensiva ni las respuestas desde el montículo.
El cuadrangular de Ohtani despertó ilusiones, pero llegó demasiado tarde para corregir los problemas acumulados durante la serie.
La ironía histórica también alcanza al mánager Dave Roberts, protagonista como jugador de la remontada de Boston ante los Yankees en 2004. Aquellos Medias Rojas levantaron una desventaja de tres juegos a cero; ahora, desde el dugout, Roberts necesitaba una hazaña semejante, pero Milwaukee no le concedió esa oportunidad.
Mientras los Cerveceros preparan su regreso al Clásico de Otoño, la Liga Americana mantiene abierta su disputa entre Cleveland y Tampa Bay.
Los Guardianes vencieron 3-2 a los Rays en Progressive Field, tomaron ventaja de dos juegos a uno y quedaron a dos triunfos de conquistar el banderín.
El lanzador Gavin Williams destacó con cinco entradas de trabajo, nueve ponches y solamente dos carreras permitidas. Su actuación confirmó el buen momento de un equipo que ha sabido responder bajo presión.
Cleveland abrió el marcador con un doblete productor de Nathaniel Lowe en la segunda entrada, pero Tampa Bay reaccionó en la cuarta mediante un triple de Chandler Simpson que llevó dos corredores al plato y colocó el 2-1.
La respuesta de los Guardianes llegó en el quinto episodio, cuando Petey Halpin conectó un cuadrangular de dos carreras frente a Griffin Jax para devolverles la ventaja. Fue su primer jonrón de la postemporada y una demostración de que Cleveland puede encontrar producción más allá de su principal figura, el dominicano José Ramírez, quien conectó dos imparables.
El bullpen también resultó fundamental. Daniel Espino, Erik Sabrowski, Hunter Gaddis y Cade Smith colaboraron para contener a los Rays. Smith consiguió un ponche crucial ante Yandy Díaz y posteriormente aseguró los últimos outs.
Tampa Bay, que terminó la temporada regular con 98 victorias y eliminó por barrida a los Yankees, ahora enfrenta a unos Guardianes que parecen crecer conforme aumenta la presión.
Cleveland ya había remontado una desventaja de dos juegos ante los Medias Blancas de Chicago para avanzar a esta instancia. Ahora busca regresar a la Serie Mundial, donde no participa desde 2016, y perseguir un campeonato que se le resiste desde 1948.
Los Rays todavía tienen posibilidades de reaccionar, pero necesitan mejorar su producción ofensiva. Junior Caminero se ponchó cuatro veces en el encuentro, mientras Jonathan Aranda y Yandy Díaz tendrán que aprovechar mejor sus oportunidades.
Aranda, nacido en Tijuana, representa un motivo adicional de interés para México. Si Tampa Bay consigue remontar, podría abrirse la posibilidad de una Serie Mundial con presencia mexicana frente a Milwaukee, donde también destacan Ortiz y Romero.
Sin embargo, Cleveland tiene otros planes y ha demostrado que puede convertirse en un adversario peligroso sin importar los pronósticos.
Milwaukee ya tiene asegurado su lugar en la Serie Mundial y podrá observar la resolución de la Liga Americana mientras prepara a sus lanzadores y define su estrategia.
Octubre vuelve a demostrar que los nombres, los contratos y los campeonatos anteriores no garantizan victorias. Los Cerveceros sostuvieron su nivel hasta conquistar el banderín; Cleveland convirtió la resistencia en una virtud y Tampa Bay todavía busca respuestas.
Hace un año, los Dodgers barrieron a Milwaukee y avanzaron hacia su segundo campeonato consecutivo. Este jueves, los Cerveceros les devolvieron la barrida en su propia casa, terminaron con el sueño del tricampeonato y regresaron a una Serie Mundial que su afición llevaba 44 años esperando.
La revancha quedó consumada. El bicampeón fue destronado y octubre volvió a recordar una verdad elemental del beisbol: las coronas no se defienden con nóminas, nombres ni recuerdos. Se defienden ganando. Milwaukee ganó los cuatro partidos que necesitaba; los Dodgers no pudieron ganar siquiera uno.
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