Hay derrotas que duelen, pero también hay partidos que nos recuerdan quiénes somos.
Frente a una de las selecciones favoritas del Mundial, México no se escondió, no se achicó y nunca dejó de luchar. Compitió con carácter, entrega y un enorme corazón. Inglaterra llegaba como favorita, pero el Tricolor demostró que el orgullo y la pasión también juegan.
Más allá del resultado, hoy ganó México en algo que no se mide en el marcador: en identidad.
Porque así somos los mexicanos. Somos gente de trabajo, que enfrenta los retos en equipo, que no se rinde y que siempre encuentra la fuerza para seguir adelante. Esa es nuestra esencia.
Y esa misma enseñanza aplica para nuestra tierra. Puerto Vallarta tampoco puede bajar los brazos cuando enfrenta malos gobiernos o decisiones que frenan su desarrollo. Ningún momento difícil es para siempre. Siempre hay una oportunidad para construir algo mejor.
El futuro no lo cambian unos cuantos; lo construimos entre todas y todos, con participación, con unidad y con la convicción de que nuestra ciudad merece más.
Hoy debemos sentirnos orgullosos de nuestra Selección, orgullosos de ser mexicanos y orgullosos de ser vallartenses. Porque cuando caminamos juntos, con pasión y con esperanza, siempre hay algo mejor esperándonos.
México nos recordó que nunca hay que dejar de creer. Ahora nos toca demostrarlo también en Puerto Vallarta.
