Lo que parece una broma de mal gusto empieza a hacerse realidad: el arquitecto Luis Munguía intentará buscar la reelección en las elecciones del año entrante.
Sin importarle que el municipio sea una zona de desastre, lo mismo en la zona turística donde un turista es atacado de muerte por un cocodrilo ,que en la zona rural, donde tres jovencitos son levantados a plena luz del día por criminales que operan en la región.
Con toda su incapacidad manifiesta para gobernar Vallarta, con su probada tendencia a traicionar a quienes lo ayudaron a llegar al poder, ya con las alforjas llenas de dinero público, lo que menos se esperaría de Luis Munguía es que pretenda desgobernar el puerto por tres años más, recibiendo insultos por doquier, convertido en el meme de moda de las redes sociales.
Pero es verdad eso de que el alcalde vive en una burbuja llamada Tukilandia donde todo es para presumir, donde sus colaboradores se la pasan 24/7 cromándole el rifle y convenciéndolo de que es el mejor presidente de la historia.
De nada sirve que la regidora Melissa Madero le reviente en su cara todas sus corruptelas, sus percheros de 224 mil pesos y sus mesas de mármiol del 30 mil, el alcalde siente y piensa que lo está haciendo muy bien y ya se convenció de buscar la reelección el año entrante.
Para ello ha alineado todas sus estrategias de comunicación, si es que acaso las tenía, porque cada gerente, cada dependencia, cada organismo descentralizado, tiene su propia página de Facebook, su propio jefe de prensa, sus propios boletines, tratando de salvarse de la quema que devora al jefe superior.
Por ello de la noche a la mañana todos los operadores de prensa pagados con dinero el municipio han recibido la orden de iniciar sus comunicados con la contundente frase de “por instrucciones del arquitecto Luis Munguía:Tapamos un bache… plantamos un árbol… estetilizamos un perro… recogimos una cáscara de plátano…
Nada de hacer caravana con sombrero ajeno, a partir de ahora todo lo que ocurra en Puerto Vallarta es por instrucciones del arquitecto Luis Munguía, como si con esa retórica fuera suficiente para corregir el enorme déficit que arrastra el municipio en prácticamente todos los rubros del gobierno municipal.
Al mismo tiempo se desplegó la estrategia de las encuestas Patito para tratar de influir en las preferencias de un electorado que está harta de las corruptelas de esta administración.
Pero ni para eso son buenos, porque eso de utilizar al cacique de la Canacope para fabricar encuestas es verdaderamemnte una charlotada, una broma de muy pésimo gusto que atenta contra la inteligencia y el sentido común de los electores.
Según una encuesta firmada por la CANACOPE Vallarta, el mejor posicionado en estos momnentgos es el alcalde Luis Munguía con el 33% de las preferencias, seguido de Yéssica Zatarain con el 20% y Juan Calderón del PAN con el 14%.
Según los promotores de esta encuesta, se levantaron 2000 muestras casa por casa durante el 27 y 28 de junio pasado. A leguas se nota que no tienen ni la menor idea de lo que implica realizar una encuesta profesional con 2 mil cuestionarios en 2 días.
Estamos hablando de un equipo de por lo menos 20 encuestadores en campo con 4 coordinadores y un supervisor general. Lo que ello implica en recursos humanos y materiales está muy lejos del bolsillo de los dueños de la Canacope, que llevan décadas abusando de los pequeños comerciantes que no tienen más remedio que ceder a sus exigencias.
Y para muestra un botón: la presumible encuesta de los 2 mil cuestionarios concede un 3% de las preferencias a Antonio Lugo Morales, sólo que lo pone como candidato del PRI, lo cual es falso porque Toño Lugo , oportunista como siempre ha sido, ya lleva años trepado en MORENA, donde anda picando piedra con la esperanza de que ahora sí se le haga realidad su eterno sueño de ser diputado federal, anhelo que no quiso cumplirle su padrino Guillermo Cosío Vidaurri y que ahora sueña concretar con la recomendación del dueño de Vidanta.
Otro dato suficiente para sospechar de la calidad de esta encuestita es que le otorga un 8 % de las preferencias al Partido del Trabajo teniendo como candidato a Juan Carlos Castro Almaguer, quien al igual que Toño Lugo anda desesperado por conseguir el aval para ser candidato de Morena.
Es bien sabido que Luis Munguía sueña conque el candidato de Morena sea Juan Carlos Castro Almaguer porque lo considera un costal de papas en cuestión de rentabilidad electoral, sobre todo porque Almaguer fue operador de la primera campaña de Munguía y el fracaso ya es de todos conocido.
En cambio la que le quita el sueño a Munguía es Yussara Canales, a quien bajo ninguna circunstancia quiere ver como candidata de Morena, por eso en la encuesta de marras pusieron a Bruno Balncas como candidato de Morena, con lo cual lógicamente el partido de la 4T tan solo sacó el 13% de las preferencias.
Y si todavía tienen dudas de lo chafa que es esta encuesta, ahí les va el último dato: el comerciante Octavio Rodríguez aparece con un 4% como candidato independiente, con lo cual el ferretero debe andar vuelto loco creyendo que ya tiene una regiduría en la bolsa, pero cuando le digan lo que se tiene que gastar si quiere hacer una campaña medianamente decente dará por terminada su campaña y se regresará a su changarro a seguir vendiendo clavos y tornillos, que es lo mejor que sabe hacer.
Se necesita mucho cinismo para presumir que, a pesar de tanta corrupción y mediocridad durante este trienio, Munguía apenas ha perdido 6% de los 40 mil votos que sacó en la pasada elección.
Pero por otro lado hay que reconocer las agalllas que tiene al pretender postularse de nueva cuenta ante un electorado que pide a gritos otra oportunidad para vengarse del engaño que sufrió en la pasada elección, cuando Munguía se vendió como un gran líder que libraría a Puerto Vallarta del mal y lo llevaría por el sendero del bien.
