Hasta ahora, la población dependía únicamente de panteones ejidales, donde la disponibilidad es cada vez más limitada y, en muchos casos, familias que no pertenecían a estos núcleos agrarios enfrentaban dificultades para acceder a un lugar digno
Con la puesta en operación del nuevo panteón en Bahía de Banderas, el municipio da un paso importante para atender una de sus necesidades más urgentes: la falta de espacios para sepultura.
Hasta ahora, la población dependía únicamente de panteones ejidales, donde la disponibilidad es cada vez más limitada y, en muchos casos, familias que no pertenecían a estos núcleos agrarios enfrentaban dificultades para acceder a un lugar digno para sus seres queridos.
Durante años, fueron frecuentes las situaciones en las que habitantes recorrían distintas localidades en busca de un espacio para sepultar a sus familiares, evidenciando la urgencia de una solución.
Con la apertura del panteón de San Juan de Abajo, esta problemática comienza a resolverse, al ofrecer más de 13 mil espacios disponibles, lo que permitirá cubrir la demanda al menos durante la próxima década.
El proyecto, que inició hace varios años, logró consolidar sus primeras etapas en agosto de 2024 con la construcción de la barda perimetral, baños y caminos internos.
Ahora, con la aprobación de su reglamento de operación y administración, el panteón se convierte en una realidad, brindando a los habitantes de Bahía de Banderas un espacio digno y accesible para despedir a sus seres queridos.
