Morena nunca ha sido la primera fuerza política de Puerto Vallarta. Este municipio, como la gran mayoría del estado de Jalisco, tiene profundas raíces conservadoras por lo que las ideas que promueve Morena no son del todo bienvenidas por la sociedad vallartense.
Igual ocurrió con Andrés Manuel López Obrador, quien por años obtuvo pobres resultados entre el electorado vallartense, y es que los empresarios de Puerto Vallarta son bastante conservadores, más tirando al PAN que a la izquierda.
Por supuesto que en el 2021 Morena ganó las elecciones de Puerto Vallarta con el profe Luis Michel de candidato. Pero el profe no tenía nada que ver con la ideología de izquierda que promueve Morena, si en el 2018 se afilió a Morena fue por conveniencia, tras convencerse de que en el PAN nunca sería candidato a la alcaldía.
Así en el 2018 compró literalmente su espacio en la planilla de Morena con Laurel Carrillo de candidata, y en la elección siguiente le metió más ganas y dinero para conseguir la candidatura gracias a los oficios del desaparecido Salvador Llamas Urbina.
Por desgracia para Morena y para Puerto Vallarta, el profe Michel confirmó ya en el poder lo que todo el puerto sospechaba: que era altamente incompetente. Al grado de que el poder real lo detentaba su hijo Jesús Michel, quien bajo el apodo de El Chachuchas se convirtió en el azote de todo el municipio.
Con todo y eso, el triunfo de Morena en el 2021 se debió a que el grupo gobernante se fracturó en dos facciones muy fuertes. En el 2018 Movimiento Ciudadano ganó la alcaldía con Arturo Dávalos, quien logró la reelección con 49,269 votos, mientras que Morena lsacó 27, 372 votos.
Mientras en la mayor parte del país Morena arrasaba gracias a la imagen de López Obrador, en Puerto Vallarta el MC le daba una paliza con una ventaja de más de 22 mil votos.
Pero en el 2021 todo cambió gracias a que el enorme bloque electoral que había conformado Movimiento Ciudadano se partió casi por la mitad. La candidata del grupo gobernante Guadalupe Guerrero quedó en segundo lugar con 27,302 votos, seguido de Luis Munguía del Partido Verde que obtuvo 24,609 sufragios. Entre ambos partidos obtuvieron 51,911, poco más de los casi 50 mil que tres años atrás obtuvo Arturo Dávalos con el MC.
Pero los naranjas se dividieron, Munguía renegó del MC y se fue por la libre, llevándose al PV miles de votos que le hicieron falta a Lupita Guerra para ganar. Esta fractura allanó el camino a la alcaldía del profe Michel y Morena sólo necesitó 30,689 votos para quedarse con el primer lugar.
Esto establece con cierto grado de confianza que el voto duro de Morena en Puerto Vallarta oscila entre los 20 mil y los 30 mil sufragios, sin importar mucho quién sea el candidato, lo cual se ratificó en la elección del 2024, cuando la seño Chuyita mandó a Morena al tercer lugar con 19,651 votos. MC quedó segundo con 27,276 votos y el ganador fue Luis Munguía del Verde con 40,351 votos.
Si sumamos los votos de Munguía con los de MC nos da un total de 67,627, unos 17 mil más de los que históricamente había conseguido MC en su mejor elección. ¿De dónde salieron esos votos? Fácil explicarlo: para ganar la elección con el PV Luis Munguía estableció alianzas inconfesables con grupos políticos de todos los colores. Su alianza con Javier Bravo, Andrés González y Rafael Yerena le sirvió para desmantelar al PRI, que en el 2021 sacó 8,215 votos y para el 2024 solo sacó 1,104. De igual forma Munguía pactó con fuerzas del PAN, que en el 2021 había conseguido 5,427 y en el 2024 apenas consiguió 2.491 sufragios.
El resto de votos con los que Luis Munguía consolidó su mayoría los consiguió con el apoyo de grupos menores, como el llamado Grupo Universidad, que a duras penas representaba unos mil votos en cada elección con el membrete del PRD.
Todo esto para concluir lo siguiente: aunque a nivel nacional MORENA es una aplanadora electoral, en Puerto Vallarta nunca ha sido primera fuerza, por lo que su futuro depende de si el grupo que actualmente encabeza Luis Munguía juega de nueva cuenta unido o se fractura una vez más.
Se antoja difícil que ese grupo intente retener la alcaldía mediante la reelección de Luis Munguía debido al enorme desgaste que ha sufrido en lo que va de su administración, así que el reto de sus operadores consiste en mantener unida la alianza con un candidato que sume.
Por el lado del PV Luis Munguía pretende que su sucesora sea Lucky Michel, por el lado de Movimiento Ciudadano los precandidatos son los de siempre: Diego Franco, Arturo Dávalos, Yéssica Zatarain y el Mochilas, quien en la elección anterior sacó 27,276 votos, presumiendo que perdió la elección porque el gobernador Pablo Lemus le ordenó retirarse de la contienda para permitir el triunfo de Luis Munguía.
Parece claro que el gran operador de la elección será el gobernador Pablo Lemus, quien hará hasta lo imposible por lograr que Puerto Vallarta vuelva a ser gobernada por Movimiento Ciudadano.
En cuanto a Luis Munguía, su futuro parece muy claro: será un político tan pobre, que sólo tendrá dinero.
