Como recuerdo a mi abuela, cuando lanzaba un dicho que reza: “Dicen que no hay mal que por bien no venga”… y en La Desembocada parece que el dicho aplicó al pie de la letra. Porque después de que el famoso puente de la carretera 544 terminó convertido en chatarra y polvo tras aquellos violentos sucesos ligados al abatimiento de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, en Tapalpa, hoy resulta que la obra renació más rápido que promesa de campaña en temporada electoral.
SETENTA DÍAS DESPUÉS
Y es que lo que muchos pensaban que tardaría meses —o años, como suele pasar con algunas obras públicas que envejecen más rápido que los funcionarios que las anuncian— quedó listo en tiempo récord: apenas unos 70 días. Sí, aunque parezca milagro administrativo o intervención divina de San Bache Bendito.
OBRA CUMPLIDA
El nuevo puente no solo quedó más ancho y moderno, sino que además estará listo antes de las lluvias, algo que ya tenía con los nervios de punta a los habitantes de Las Palmas, Mascota y Talpa de Allende, quienes diariamente se jugaban la suspensión del carro y hasta la paciencia utilizando aquel paso provisional que parecía examen extremo de manejo.
TRISTE RECUERDO
Si todo va como lo planeado, será el próximo 15 de mayo cuando el gobernador Pablo Lemus Navarro, acompañado del secretario de Infraestructura, David Zamora Bueno, corte el listón de la nueva estructura, que además de conectar regiones, también busca borrar el recuerdo de uno de los episodios más tensos vividos en esa zona.
ANTES DE PARTIR
Porque hay que recordar que al momento de demoler el viejo puente, todavía quedaban “recuerditos” de los facinerosos. Un artefacto explosivo escondido terminó sacudiendo la obra, provocando la muerte de una persona y dejando otra herida. Como si la violencia quisiera dejar firma y sello antes de irse.
Al final, entre explosiones, cierres, desvíos y el clásico “ahorita queda”, el puente terminó siendo reconstruido contra reloj. Y aunque en Jalisco estamos acostumbrados a obras eternas y listones inaugurales que aparecen más rápido que los resultados, esta vez sí parece que cumplieron.
LA PRUEBA
Ahora solo falta que el puente aguante más que los discursos… y que las lluvias no decidan ponerlo a prueba desde el primer día.
(Fotos de César Langarica)
