Resulta terrible —y francamente indignante— que los baños que son de la presidencia municipal de Puerto Vallarta, ubicados al interior del ayuntamiento, estén en condiciones simplemente deplorables. Sí, así como lo lee: ni papel higiénico hay… ya se imaginará usted el resto del panorama.
EN PLENA CELEBRACIÓN
Y no estamos hablando de cualquier día cualquiera. No, señor. Esto ocurrió mientras se celebraba con bombo y platillo para la entrega de reconocimientos del 20 Festival Folclórico Vallarta Azteca, donde jóvenes provenientes de países como Colombia, Bolivia, Bulgaria, Costa Rica y Letonia, así como de 15 estados de la República —entre ellos Veracruz, Nuevo León, Chihuahua, Yucatán y Jalisco— mostraban con orgullo su cultura y talento.
EÑ PRIETITO EN EL ARROZ
Todo era fiesta, color, tradición… y hasta ahí, aplausos. Pero como nunca falta el prietito en el arroz, la realidad terminó por asomarse —y vaya que lo hizo— desde el rincón menos digno: los sanitarios.
“BAILA CONMIGO”
Mientras en el escenario se bailaba al ritmo de “Baila Conmigo”, en los baños se vivía otra coreografía… pero de abandono. Sucios, descuidados y sin lo más básico. Ni siquiera fueron buenos para asignar a un par de empleados que garantizaran lo mínimo indispensable: limpieza y papel. Un tache, sin duda. De esos que no se borran con discursos ni con sonrisas para la foto.
TESTIGOS
Y es que ahí estaban, presentes y visibles, la regidora Laurel Carrillo Ventura y la directora de Turismo Municipal, Alejandra Cornejo, testigos de un evento que presume cultura internacional… pero que tropieza con lo más elemental: la dignidad en los servicios.
VALLARTA SE VENDE
Porque sí, Puerto Vallarta se vende al mundo como destino de primer nivel, pero detalles como este dejan claro que hay áreas donde el folclor no alcanza para tapar las carencias.
QUE QUEDE CONSTANCIA
Ojalá que las fotografías que circulan hagan justicia a lo aquí dicho… y más aún, que este jalón de orejas no quede en el aire. Porque si algo debería estar siempre limpio —además de la imagen institucional— son, precisamente, los baños.
