Bajo la batuta de Salvador Cosío Gaona, el plantel de Villa Hidalgo soltó una nueva camada de egresados listos para entrarle al trabajo
En tierra de comerciantes aguerridos y manos expertas en el textil, donde el dinero se mueve rápido, pero la capacitación no siempre llega con la misma velocidad, el Instituto de Formación para el Trabajo del Estado de Jalisco metió el acelerador… y no vino a pasear.
Bajo la batuta de Salvador Cosío Gaona, el plantel de Villa Hidalgo soltó una nueva camada de egresados listos para entrarle al trabajo —o mejor aún— para generarlo. No fue una simple entrega de papeles: fue una inyección directa de talento a una región donde el comercio manda, pero la preparación empieza a tomar el control.
El evento no pasó desapercibido. Ahí estuvieron, bien formaditos en el presídium, figuras como el alcalde Jaime Cruz Villalpando, la directora de Fomento Económico Patricia Muñoz Cazarez y la síndica Ariana Sandoval Díaz, entre otros, dejando claro que cuando se trata de capacitación… todos quieren salir en la foto.
¿Y qué aprendieron los graduados? De todo y con filo: desde Pastelería y Panadería —porque el negocio también entra por el estómago— hasta Marketing Digital, uñas, maquillaje y técnicas de belleza que hoy facturan más que muchos oficios tradicionales. Nada improvisado: cursos pensados para vender, emprender y sobrevivir en un mercado que no perdona.
Pero no todo fue glamour. También hubo músculo técnico con la clausura de Reparación de Motocicletas, una apuesta directa a la realidad: cada vez hay más motos en la calle… y alguien tiene que arreglarlas. Aquí no hay pierde.
Este empuje forma parte de la línea que marcan desde arriba el gobernador Pablo Lemus Navarro y el secretario de Educación Juan Carlos Flores Miramontes, quienes traen el discurso claro: llevar capacitación a donde realmente se necesita… no solo donde luce bonito.
Y en ese juego, Villa Hidalgo no es cualquier plaza. Es punto estratégico, frontera comercial con Aguascalientes y terreno fértil para el autoempleo. Ahí, donde muchos ven solo ventas, el IDEFT está viendo industria, crecimiento… y negocio bien hecho.
Porque al final del día, la fórmula es simple: capacitación que sí sirve, gente que sí aprende… y comunidades que dejan de esperar para empezar a producir.
