En política, cuando se acerca la hora de repartir candidaturas, hasta los que llevaban meses calladitos comienzan a aclararse la garganta. Y en el Partido Acción Nacional (PAN) de Puerto Vallarta ya hay nombres que merecen ponerse bajo la lupa.
Por un lado está, el responsable de la frase “ni un paso atrás”, Juan Calderón Ibarría y, entre las figuras que podrían entrar en la conversación por la candidatura a la presidencia municipal, aparece el experimentado abogado Alfonso Bernal Romero, que está llamado a ser el candidato a Sindico Municipal, cargo que ocupó en la gestión de Javier Bravo Carbajal, como alcalde.
La pregunta es quién tendrá la última palabra y qué estrategia seguirá el blanquiazul para enfrentar la elección de 2027. Porque una cosa es levantar la mano y otra muy distinta conseguir que el partido cierre filas alrededor de un solo proyecto.
SE DA A DESEAR
Pero aquí viene lo sabroso: ¿y si el PAN está esperando que el PRI voltee a verlo?
No me lo han dicho, conste. Es intuición periodística, de esa que se alimenta de observar movimientos y leer entre líneas. Sin embargo, no sería extraño que, ante el nuevo escenario electoral, ambos partidos exploraran la posibilidad de caminar juntos.
¡Imagínense! El famoso “PRIAN”, tantas veces utilizado como etiqueta por sus adversarios, podría convertirse en una fórmula de competencia en Puerto Vallarta. Los antiguos rivales sentados a la misma mesa, compartiendo el café y, quizá, negociando quién lleva la candidatura. ¡En política, los pleitos también tienen fecha de caducidad cuando aparece una elección!
YA FUE, PERO…
Eso sí, el PRI ya no es la maquinaria electoral de aquellos tiempos en los que parecía tener asegurado el camino. Pero sus votos podrían tener valor en una eventual alianza, y en política nadie debería despreciar una suma antes de hacer las cuentas.
El calendario también apremia: la fecha del 10 de noviembre que se maneja para el registro de coaliciones obliga a los partidos a definir si van solos o acompañados. Habrá que esperar los acuerdos oficiales, porque una cosa son las especulaciones y otra los documentos firmados.
EMEC Y MORENA
Y mientras el PAN mueve sus piezas, Movimiento Ciudadano también tiene sus propios perfiles en el tablero, con Diego Franco Jiménez y Yésica Zatarain González entre los nombres que se mencionan rumbo a 2027. Morena, por su parte, también tiene aspirantes en movimiento. Pero hoy el reflector está puesto en los blanquiazules y en lo que decidan hacer con sus propias fichas.
EL ABUELO
Hay, además, un detalle familiar que no pasa inadvertido: el abuelo de Juan Calderón Ibarría fue don Efrén Calderón Arias, quien gobernó Puerto Vallarta como alcalde priista, en aquellos años en que la disputa electoral se concentraba principalmente entre el PRI y el PAN.
Eran otros tiempos, cuando apenas comenzaba a abrirse paso el Partido de la Revolución Democrática (PRD), vinculado entonces a la Universidad de Guadalajara (UdeG). Entre sus figuras locales estuvieron el doctor Luis Fernando Famanía y el dentista Armando Soltero Macías , quien falleció cuando todavía se desempeñaba como regidor.
¡Cómo cambian los tiempos! Los apellidos conservan su historia, los partidos cambian de estrategia y los antiguos adversarios pueden terminar negociando en la misma mesa.
NO SE RESUELVE
Pero cuidado: la política no se resuelve solamente con alianzas, apellidos conocidos o experiencia partidista. El PAN tendrá que definir qué ofrece, cómo pretende recuperar la confianza ciudadana y quién podría encabezar un proyecto convincente para Puerto Vallarta.
EL RETO DEL PARTIDO
Porque una candidatura no se gana únicamente por levantar la mano, ni una elección se resuelve con una fotografía de unidad.
Al final, el verdadero reto del PAN no será solamente encontrar candidato, sino demostrar que tiene una propuesta capaz de responder a las necesidades de los vallartenses.
Y mientras se acomodan las fichas, queda la pregunta: ¿habrá boda política entre el PAN y el PRI, o cada quien terminará bailando por su lado?
¡Ya veremos! Porque en política, como en los matrimonios, los acuerdos se anuncian con sonrisas, pero las condiciones se negocian en privado.
