El sector empresarial de Jalisco comenzó a diseñar estrategias para adaptarse al nuevo esquema de jornada laboral, cuya disminución será progresiva: pasará de 48 a 46 horas semanales a partir del 1 de enero de 2027, hasta alcanzar las 40 horas en 2030.
Ante este cambio, la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Jalisco advirtió que las micro y pequeñas empresas enfrentarán mayores desafíos por el posible incremento en los costos de operación, la necesidad de contratar personal y las modificaciones en sus procesos administrativos.
Durante el Foro Laboral 2026, especialistas destacaron que las compañías deberán replantear sus horarios de trabajo, incorporar herramientas digitales y fortalecer la capacitación de sus equipos para mantener la productividad.
La implementación de la reforma exigirá una planeación anticipada para reducir el impacto financiero y operativo, bajo la condición de que el recorte de horas no represente una disminución en los salarios, las prestaciones ni los derechos adquiridos por las personas trabajadoras.
