El municipio costero recuerda al creador del estilo naif que proyectó la identidad regional a nivel mundial
La fisonomía de las calles empedradas, los techos de teja roja y los cielos poblados por ángeles de colores permanecen grabados en la iconografía costera gracias a la sensibilidad de un creador autodidacta. Al cumplirse el cuadragésimo segundo aniversario luctuoso del artista plástico Manuel Lepe Macedo, las dependencias de promoción artística de la región rindieron homenaje a su trayectoria como el principal retratista del alma vallartense del siglo veinte.
Nacido el diecisiete de abril de mil novecientos treinta y seis, el pintor jalisciense recurrió a la técnica conocida como arte naif para plasmar la sencillez cotidiana del puerto antes de la llegada de las grandes cadenas hoteleras. Sus obras, caracterizadas por el uso de tonos brillantes y perspectivas planas habitadas por infantes y vegetación tropical, dotaron de una identidad visual única a la bahía, llamando la atención de coleccionistas extranjeros.
Durante su periodo de mayor producción, el creador recibió el reconocimiento del gobierno federal en mil novecientos setenta y seis, cuando fue nombrado formalmente como Pintor de México y Jalisco por el presidente Luis Echeverría. Este nombramiento consolidó su estatus en el catálogo de las artes plásticas nacionales, permitiendo que sus óleos se expusieran en museos europeos y norteamericanos, donde el público conoció la calidez del pacífico mexicano.
El fallecimiento del artista, ocurrido el nueve de septiembre de mil novecientos ochenta y cuatro en la ciudad de Guadalajara, no interrumpió la vigencia de su propuesta estética en las nuevas generaciones de creadores locales. Las autoridades del Instituto Vallartense de Cultura, bajo la coordinación de Ricardo Martínez, dirigen esfuerzos para catalogar y conservar los murales y lienzos que aún se exhiben en los edificios públicos de la demarcación. Representantes del gobierno municipal, encabezados por el alcalde Luis Ernesto Munguía, destacaron que preservar la memoria del pintor es indispensable para que los habitantes conserven el orgullo por sus raíces frente al acelerado desarrollo turístico. Los directivos de los centros culturales de la localidad invitan a los visitantes a recorrer las galerías públicas del puerto, donde sólo se requiere el interés de apreciar el colorido legado del
