La ceremonia se realizará el 1 de diciembre de 2026 y será la primera vez que la capital jalisciense reciba este evento, además de representar la cuarta ocasión en que México sea anfitrión
Guadalajara fue elegida como sede de Latin America’s 50 Best Restaurants 2026, uno de los reconocimientos gastronómicos más importantes a nivel internacional.
La ceremonia se realizará el 1 de diciembre de 2026 y será la primera vez que la capital jalisciense reciba este evento, además de representar la cuarta ocasión en que México sea anfitrión.
La designación reconoce la riqueza culinaria de Jalisco, el talento de sus chefs, productores y cocineras tradicionales, y forma parte de la estrategia estatal para fortalecer el turismo gastronómico rumbo al Año de la Gastronomía 2027.
El programa comenzará el 30 de noviembre con #50BestTalks, un encuentro que reunirá a especialistas de distintos países para abordar los principales retos y tendencias de la industria restaurantera.
También se realizarán las 50 Best Signature Sessions, con experiencias gastronómicas abiertas al público. Durante la gala se dará a conocer la lista de los 50 mejores restaurantes de América Latina, además de otros reconocimientos.
La presencia de chefs, periodistas, compradores, especialistas y creadores de contenido de más de 20 países permitirá proyectar internacionalmente la cocina jalisciense y generar oportunidades para restaurantes, productores y servicios turísticos.
La llegada de este evento se suma a otros encuentros que han incrementado la presencia de Jalisco en el panorama gastronómico, como los Food and Travel Awards en Puerto Vallarta y la ceremonia de la Guía MICHELIN México, realizada en Guadalajara durante 2026.
La entidad buscará aprovechar esta exposición para promover platillos y productos como la birria, las tortas ahogadas, el tejuino, la jericalla, el tequila y la raicilla, así como el Paisaje Agavero de Tequila, reconocido por la UNESCO.
Con ello, autoridades estatales pretenden consolidar a Jalisco como un destino gastronómico internacional y utilizar la cocina como un motor de identidad cultural, turismo y desarrollo económico.
