En diversas colonias, incluso en zonas cercanas a la franja turística, siguen acumulándose montañas de desechos debido a la falta de servicio y a la escasa presencia de camiones recolectores
A dos semanas de la entrada en operación del nuevo sistema de recolección de basura anunciado por el gobierno municipal de Puerto Vallarta, los problemas continúan sin resolverse.
En diversas colonias, incluso en zonas cercanas a la franja turística, siguen acumulándose montañas de desechos debido a la falta de servicio y a la escasa presencia de camiones recolectores.
Aunque el alcalde Luis Ernesto Munguía González aseguró que el sistema se normalizaría a partir del 15 de julio y pidió paciencia a la población, la realidad en las calles refleja que la crisis persiste.
Las lluvias de los últimos días han agravado la situación al dispersar los residuos por calles y espacios públicos, generando malos olores y potenciales focos de infección.
Glorietas improvisadas de residuos y fraccionamientos rodeados de basura evidencian el incumplimiento de los compromisos asumidos por la administración municipal.
Mientras el problema se prolonga, crece el descontento ciudadano y disminuye la confianza en que las autoridades puedan ofrecer una solución efectiva en el corto plazo.
