El Instituto, dirigido por Salvador Cosío Gaona, impulsa la implementación del Estándar de Competencia EC1319, considerado el nivel más alto de certificación para intérpretes de conferencia en Lengua de Señas Mexicana (LSM) y español
Detrás de un intérprete profesional existe una preparación altamente especializada que puede marcar la diferencia para que miles de personas sordas tengan acceso a la educación, la salud, la justicia, la información y otros derechos fundamentales.
Con esa visión de inclusión, el Instituto de Formación para el Trabajo del Estado de Jalisco (IDEFT), dirigido por Salvador Cosío Gaona, impulsa la implementación del Estándar de Competencia EC1319, considerado el nivel más alto de certificación para intérpretes de conferencia en Lengua de Señas Mexicana (LSM) y español.
Este estándar, respaldado por CONOCER, prepara y certifica a profesionales capaces de interpretar en congresos, conferencias internacionales, medios de comunicación, plataformas digitales y otros espacios donde la precisión del mensaje resulta indispensable.
La evaluación no es sencilla. Durante aproximadamente cuatro horas continuas, los aspirantes deben demostrar dominio de la interpretación simultánea y consecutiva, traducción a la vista, gramática de ambas lenguas, ética profesional, uso de clasificadores propios de la Lengua de Señas Mexicana y manejo de herramientas tecnológicas.
¿Por qué es importante para todos?
Porque una sociedad verdaderamente incluyente no depende únicamente de la buena voluntad, sino de contar con profesionales altamente capacitados que garanticen que la información llegue en igualdad de condiciones a todas las personas, sin importar si escuchan o no.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia impulsada por el gobernador Pablo Lemus Navarro, con el respaldo del secretario de Educación, Juan Carlos Flores Miramontes, para fortalecer la capacitación especializada y elevar la calidad del capital humano en Jalisco.
Con acciones como ésta, el IDEFT no solo certifica competencias laborales; también fortalece la inclusión, promueve el respeto a los derechos humanos y posiciona a Jalisco como un referente nacional en la formación de intérpretes de Lengua de Señas Mexicana de alto nivel.
La inclusión comienza cuando la comunicación deja de ser una barrera y se convierte en un derecho para todas y todos.
