La demolición autorizada por el alcalde Luis Munguía preocupa a los arquitectos que consideran esta acción una nueva pérdida para la memoria urbana del municipio, ya que este edificio otorgaba identidad al centro tradicional de la ciudad
La demolición de la finca ubicada en la esquina de las calles Morelos y 31 de Octubre, en pleno Fundo Legal de Puerto Vallarta, continúa generando críticas hacia el Gobierno Municipal encabezado por el alcalde Luis Munguía.
Ahora fue el Colegio de Arquitectos de Puerto Vallarta el que expresó su preocupación por la desaparición de un inmueble que, aunque no estaba catalogado como patrimonio de alto valor, formaba parte del conjunto arquitectónico que da identidad al centro tradicional de la ciudad.
El organismo consideró que la decisión de derribar por completo la construcción representa una nueva pérdida para la memoria urbana del municipio.
Si bien el Colegio reconoció que el inmueble presentaba daños estructurales y que existían dictámenes técnicos de Protección Civil y otras instancias que respaldaban la intervención, sostuvo que antes de autorizar una demolición total debieron analizarse alternativas especializadas para conservar al menos parte de la estructura.
Destacó que la finca conservaba elementos característicos de la arquitectura regional, como piedra, ladrillo, madera y teja de barro, materiales que, con una intervención adecuada, pudieron haber sido rescatados para preservar el valor histórico y arquitectónico del sitio.
El posicionamiento representa un nuevo señalamiento hacia la administración de Luis Munguía por la forma en que se toman decisiones sobre el patrimonio urbano de Puerto Vallarta.
Para el Colegio de Arquitectos, la conservación de la identidad del centro histórico requiere estudios técnicos especializados y una visión de largo plazo, por lo que hizo un llamado a las autoridades municipales, junto con especialistas y la sociedad, a privilegiar la preservación del patrimonio construido antes de recurrir a su desaparición definitiva.
