Meridiano Bahía de Banderas
El panteón municipal de Bahía de Banderas, que se encuentra en la localidad de San Juan de Abajo, comenzará a operar de inmediato luego de que se aprobara el reglamento de uso y administración del mismo en sesión ordinaria de ayuntamiento, celebrada este miércoles por la noche.
El funcionamiento del panteón municipal de Bahía de Banderas se rige bajo lineamientos claros establecidos en la normativa vigente, donde la administración, operación y mantenimiento están a cargo del Sistema Integral de Servicios Públicos (SISEP).
Este organismo es responsable de designar al personal encargado, establecer horarios de servicio, así como garantizar la vigilancia, limpieza y conservación del recinto. Además, el proceso para la asignación de espacios funerarios se realiza bajo control administrativo, con registro formal y sin costo para los beneficiarios, derivado de un subsidio aprobado por el Ayuntamiento.
En cuanto a la certeza jurídica del predio, así como los permisos necesarios para su operación, estos ya se encontraban debidamente resueltos desde la administración anterior.
Particularmente, los permisos estatales en materia de impacto ambiental fueron gestionados y obtenidos ante la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno de Nayarit durante el periodo de interinato de la expresidenta Lía Díaz de León, quien dejó completa la documentación, autorizaciones y condiciones necesarias para que el panteón pudiera entrar en funcionamiento sin contratiempos.
Esto resulta relevante debido a que los principales argumentos de la actual administración para no poner en marcha el panteón eran, precisamente, la supuesta falta de permisos estatales y de certeza jurídica del terreno, situaciones que ya estaban resueltas previamente.
De esta manera, se evidencia que el proyecto contaba con respaldo legal y administrativo antes del cambio de gobierno, lo que cuestiona los motivos de su retraso en operación.
Cabe destacar que durante el interinato de Lía Díaz de León, entre marzo y septiembre de 2024, se desarrollaron las primeras dos etapas de la obra.
Estas incluyeron la construcción de la barda perimetral, la capilla, la instalación de baños, los caminos internos, así como la infraestructura eléctrica e hidrosanitaria, además de la delimitación de los espacios dentro del panteón, dejando un avance significativo para su puesta en marcha.
