En la tierra donde los archivos públicos tienen más vidas que un gato callejero, resulta que el expediente contra la farmacéutica Lomedic, empresa ligada al senador morenista Carlos Lomelí Bolaños, fue nuevamente blindado y enviado al refrigerador oficial hasta 2028.
HASTA EL TICKET
Sí, leyó usted bien: mientras al ciudadano común le revisan hasta el ticket de la farmacia para ver si dedujo bien el paracetamol, hay archivos que reciben tratamiento VIP y los mandan a terapia intensiva de opacidad por otros dos añitos más.
TRATO PREFERENCIAL
La Secretaría Anticorrupción decidió ampliar la reserva de la investigación surgida luego de las revelaciones hechas en 2019 por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, donde se documentó una presunta red de compañías que obtuvo contratos públicos por más de 2 mil millones de pesos. Una cifra que marea más rápido que subir a la montaña rusa sin cinturón.
Pero no se me altere, querido lector. Aquí no hay nada extraño… nomás un expediente que lleva años durmiendo como bebé consentido. Y cuando parece que alguien lo va a despertar, llega otra cobijita legal para que siga soñando tranquilo.
LA TRANSPARENCIA
Porque en México la transparencia es como esas promociones de tienda departamental: mucha publicidad, letras grandes y entusiasmo… hasta que uno lee las condiciones aplican restricciones.
Eso sí, cuando se trata de discursos sobre combate a la corrupción, aparecen de inmediato los guardianes de la pureza pública, con voz firme, dedo acusador y cara de no haber roto jamás un plato… aunque detrás del aparador haya vajillas completas hechas añicos.
NO VAYA USTED A CREER
Las malas lenguas —que son venenosas, pero rara vez mudas— dicen que el expediente no está reservado, sino marinado. Lo tienen guardado para que agarre añejamiento político y para que en 2028 huela menos fuerte que hoy. Porque el tiempo, en estos casos, no sólo cura heridas… también borra memorias.
Mientras tanto, millones de mexicanos siguen haciendo filas en hospitales sin medicinas, comprando tratamientos de su bolsillo o rogando por una cita médica. Pero qué ironía: cuando se habla de farmacéuticas favorecidas, entonces la información sí necesita reposo absoluto.
Y así seguimos: unos buscando aspirinas, otros escondiendo recetas.
¡QUE CARAY!
Total, en este país hay expedientes que no avanzan ni con vitaminas, investigaciones que se empastillan solitas y archivos tan protegidos que ni la luz del sol les pega.
BUSQUE PACIENCIA
Por lo pronto, si usted tiene un problema con la autoridad, no busque defensor… búsquese paciencia. Y si el asunto es grande, rentable y políticamente delicado, entonces búsquese un calendario. Porque aquí la justicia tarda… pero el archivo duerme sabroso.
