Hubo tensión en el aeropuerto de Puerto Vallarta. Activaron protocolo de seguridad por posible aterrizaje de emergencia. Controlaron la situación pero provoca retraso en 13 vuelos
Momentos de alta tensión se vivieron la tarde de este lunes en el Aeropuerto Internacional de Puerto Vallarta, luego de que un avión comercial de American Airlines encendiera las alertas al reportar una posible falla en su tren de aterrizaje durante la aproximación a la terminal aérea.
Se trató del vuelo AAL1219, procedente de Dallas, Texas, el cual transportaba a 188 pasajeros y seis tripulantes. Fue minutos antes de la una de la tarde cuando la torre de control recibió el aviso sobre dificultades para desplegar el tren principal, lo que obligó a activar de inmediato los protocolos de emergencia ante el riesgo de un aterrizaje forzoso.
La respuesta fue inmediata. Elementos de Protección Civil municipal y estatal, Bomberos, ambulancias privadas y personal de la Secretaría de Marina se desplegaron estratégicamente en la pista y zonas aledañas, mientras la aeronave permanecía en el aire ejecutando maniobras para liberar el sistema afectado.
Fueron minutos de incertidumbre en los que la experiencia de la tripulación resultó determinante. En coordinación con la torre de control y apoyo técnico desde tierra, los pilotos lograron finalmente que el tren de aterrizaje descendiera correctamente, permitiendo un aterrizaje seguro a las 12:51 horas, sin contratiempos y descartando un escenario de mayor riesgo.
Sin embargo, el incidente no solo dejó un fuerte operativo de seguridad, sino también afectaciones en la operación aeroportuaria. De acuerdo con el Grupo Aeroportuario del Pacífico, al menos 13 vuelos registraron demoras debido a que la aeronave permaneció en calles de rodaje mientras se realizaban inspecciones mecánicas preventivas.
Estas maniobras obligaron a reajustar salidas y llegadas, generando molestias entre pasajeros y presión logística en una de las terminales aéreas más importantes del país en materia turística.
A pesar de la magnitud del despliegue y la tensión generada, autoridades confirmaron que no hubo personas lesionadas ni daños materiales. Tras descartar cualquier riesgo, las operaciones en el aeropuerto fueron restablecidas de manera paulatina.
El incidente quedó en un susto, pero evidenció tanto la capacidad de reacción de los cuerpos de emergencia como el impacto inmediato que una contingencia aérea puede tener en la operatividad de un aeropuerto clave para el destino turístico de Puerto Vallarta.
