El domingo cerró el registro de aspirantes a la coordinación municipal por Morena, un eufemismo inventado por la 4T para burlar la ley electoral y seleccionar antes de tiempo a sus candidatos para el proceso electoral del año entrante.
De manera pública se sabe que se registraron Ra Aguilar, Bruno Blancas y José Martínez Gil, aunque se da por un hecho que también lo hizo Juan Carlos castro Almaguer, quien en los últimos días echó la carne al asador haciendo precampaña en Guadalajara y la Ciudad de México.
En las próximas horas o días se deberá confirmar si otros aspirantes como la diputada Yussara Canales, Melissa Madero y Flor Michel hicieron lo propio.
Es tan generoso el proceso interno de Morena que hasta se rumoró que Andrés Gonzalez Palomera y la esposa de Ramón Guerrero El Mochilas, Ada Vidal Cabrera, se habían registrado, aunque el propio Mochilas salió a desmentir el registro de su señora esposa, faltaba más. Habrá que ver si Palomera hace lo propio o se mantiene en la secrecía.
No vale le pena especular sobre las posibilidades que tienen damas como Yussara Canales y Melissa madero, quienes ni siquiera militan en Morena pero le apuestan a que el tema de género se imponga en Vallarta y sea obligatorio el registro de una mujer como candidata, cosa que al día de hoy luce imposible.
Pero hay que destacar lo previsorios que son los Michel, que están detrás de la candidatura de Juan Carlos Castro Almaguer pero no quieren confiarse, por lo que al parecer, y de nueva cuenta, mandaron al ruedo a Flor Michel, una hija del profe Michel que sólo el y su esposa Chuyita conocen en Puerto Vallarta.
Bueno, el Cachuchas también la conoce ya que es su hermana.
Así las cosas finalmente estamos ante una terna de cuatro: Ra Aguilar, Juan Carlos Castro, Bruno Blancas y Pepe Martínez. El primero le apuesta a lo bien trabajado que tiene el territorio ya que lleva años operando las bases de Morena en Puerto Vallarta y fue uno de los operadores más efectivos de la pasada campaña de Luis Munguia; sabe cómo hacerle para conseguir 50 mil votos en una elección.
El segundo, Juan Carlos Castro Almaguer, decidió mandar a la banca a su hija Carla Elena y cedió ante sus viejos apetitos de poder. Intentó ser el candidato del PRI en el 2006 pero perdió la posibilidad ante Andrés Gonzalez Palomera, quien a su vez perdió la interna del PRI contra Javier Bravo Carbajal.
Para ganar la alcaldía se necesita mucho dinero y muchas ansias de poder, Juan Carlos Castro tiene las dos cosas de manera sobrada. Su pecado fue aceptar ser el candidato de los Michel, lo cual le abre muchas puertas y le cierra muchas también.
Pero hay que leer con mucho detalle el registro de Bruno Blancas, quien luego de seis años como diputado federal ha logrado tejer alianzas muy importantes en las altas esferas de Morena en la capital del país.
Con el debido respeto, hay que tener muy presente que Bruno Blancas es lo que en política se conoce como una Cebra, un burro que se rayó cuando consiguió la candidatura de Morena a la diputación federal que ganó en dos ocasiones gracias a la marca de Morena.
Para la dirigencia nacional da lo mismo quién sea el próximo candidato a la alcaldía de Puerto Vallarta porque su triunfo depende de las bases de Morena, no del capital político del candidato.
Gracias a eso Bruno Blancas ha ganado dos elecciones federales port el 05 distrito, lo cual bajo ninguna circunstancia habría conseguido si fuera candidato de cualquier otro partido.
Así que don Bruno le apuesta al Dedazo, ese mecanismo de elección que tanto le gusta a los dirigentes de Morena y que literalmente le robaron al PRI, aunque para taparle el ojo al macho lo disfrazan con encuestas que nadie ha visto jamás.
Por último hay que hablar de Pepe Martínez, otro burro rallado que emuló al Pitas Pelayo, logrando pasar a la historia como alcalde interino gracias a su oportunismo político y a pesar de su manifiesta mediocridad.
Los pocos meses que Pepe Martínez despachó como alcalde interino de Puerto Vallarta sólo le sirvieron para pagar sus deudas económicas y financiar su boda en la iglesia de Guadalupe, matrimonio que al parecer duró menos que su interinato.
Para ilustrar la mediocridad de Pepe Martínez voy a citar un dato que me avergüenza: ni siquiera fue capaz de sacar más votos que yo cuando ambos fuimos candidatos independientes en el proceso del 2018.
Y eso si que duele, pero entre las muchas cosas que Pepe no tiene está la dignidad.
