Por su posición geográfica Puerto Vallarta ha estado siempre expuesta al embate de los huracanes que en cada temporada pasan frente a sus playas.
La herradura que conforma la bahía está protegida al sur por la sierra madre occidental, lo que reduce en gran medida los estragos de huracanes que han tocado tierra en la costa sur de Jalisco, justo donde se espera que el próximo domingo impacte el huracán Simón.
Por ello los mayores daños que se han registrado en el puerto no han sido por el golpe directo de un huracán, sino debido al fuerte oleaje que estos desplazan cuando circulan hacia el norte cercanos a las costas de Jalisco.
Fue el caso del huracán Kenna en el 2002, cuando se originó el mayor daño de que se tenga registro, cuando los vallartenses se confiaban en que no pasaba nada gracias a la protección de la bahía.
Recientemente dos huracanes pasaron frente a Puerto Vallarta, Polo de gran peligrosidad y Rachel de baja intensidad. Sin embargo el oleaje registrado en ambos casos ocasionó daños en la zona del malecón y la zona hotelera.
En San Pancho, Nayarit, el oleaje de Rachel resolvió un viejo litigio en torno al hotel construido claramente sobre zona federal, mismo que finalmente deberá ser demolido una vez que el mar hizo lo que tarde o temprano hace, recuperar su territorio.
Hoy la cercanía del huracán Simon, que ayer por la noche todavía era tormenta tropical, mantiene en alerta a miles de vallartenses debido al manejo escandaloso de la información en las redes sociales, donde incluso ya circula un rumor de fuerte desabasto de alimentos por lo que anima a la sociedad a acudir en masa a los supermercados a comprar víveres antes de que se agoten.
Está claro que Simon es peligroso debido a su desarrollo acelerado, pero no es justo sembrar pánico entre una sociedad desinformada sólo por ganar un puñado de likes.
Mientras las autoridades hacen lo suyo, prepararse para cualquier impacto del huracán, la sociedad debe mantenerse bien informada mediante canales oficiales.
Tan solo en el transcurso de ayer jueves el pronóstico de la trayectoria de Simon cambió de forma importante: por la mañana se le proyectaba pasando muy cerca de Puerto Vallarta para tocar tierra entre Nayarit y Sinaloa.
Para el mediodía el impacto ya se estimaba en Cabo Corrientes por lo que el huracán pasaría casi por encima de Puerto Vallarta y ya por la noche se fijó la costa sur de Jalisco como punto de impacto, siguiendo una trayectoria sobre la sierra para cruzar cerca de Tepic.
Por supuesto que los huracanes no tienen palabra de honor, mucho menos Simon que ni siquiera había llegado a la categoría de huracán anoche, provocando daños en Acapulco como tormenta tropical.
Por lo tanto lo mejor que podemos hacer es mantenernos atentos a la evolución del meteoro, aunque quienes viven en zonas de riesgo deberán desalojar a mas tardar este viernes por la noche ya que se espera que los efectos del huracán se sientan en la región entre sábado, domingo y lunes.
¿Quiénes viven en zonas de riesgo? Pues ellos ya deben saberlo claramente, porque en días pasados ya sufrieron los efectos de dos huracanes al hilo, así que conocen muy bien el protocolo.
Los demás debemos estar atentos este viernes, cuando seguramente se definirá con mayor certeza la trayectoria más probable de Simon, el cual seguramente descargará mucha agua en la zona serrana, y eso también implica un alto riesgo para algunas áreas de Puerto Vallarta que están en los márgenes de ríos como el Cuale y el Pitillal.
Pero de lo que yo quería hablarles hoy era de los otros huracanes que sí han causado verdaderos daños a Puerto Vallarta, esos que llegan cada tres años y dejan al municipio convertido en zona de desastre con total impunidad.
El huracán Munguía, por ejemplo, que tiene al municipio hecho un asco. Pero de eso hablaremos después, ya se me acabó el espacio.
