Fue hallado en el arroyo Las Truchas cerca de Aguamilpa. Cerca fue encontrado embancado su vehículo. Fiscalía confirmó que murió por asfixia
Lo que inicialmente fue reportado como el hallazgo de un hombre sin vida en las aguas del arroyo Las Truchas, en Aguamilpa, terminó bajo investigación de la Fiscalía General del Estado de Nayarit luego de que la necropsia revelara que la víctima murió por una asfixia mecánica provocada por compresión en el cuello.
El fallecido fue identificado como Adán Esparza Hurtado, de aproximadamente 55 años, vecino de Bucerías y de profesión abogado, cuyo cuerpo fue localizado durante la noche del miércoles y las primeras horas del jueves en esta zona rural de Bahía de Banderas.
El reporte movilizó a elementos de la Policía Municipal, Policía Estatal y corporaciones federales, quienes se trasladaron hasta el sitio para verificar la presencia de una persona aparentemente fallecida.
A un costado del camino, los agentes localizaron un automóvil Nissan March blanco, con placas del estado de Puebla, aparentemente abandonado. Poco después, durante la inspección de los alrededores, ubicaron el cuerpo del hombre a media corriente del afluente.
Una mujer que se encontraba en el lugar manifestó a los oficiales que se trataba de su esposo y proporcionó su identidad a las autoridades.
En las primeras diligencias también surgieron versiones sobre supuestas detonaciones de arma de fuego en las inmediaciones. Sin embargo, este dato no fue confirmado oficialmente por las autoridades y, por ello, quedó sujeto a las investigaciones.
De manera preliminar, durante la intervención inicial no se habían advertido huellas visibles de violencia en el cuerpo. No obstante, el resultado de los estudios forenses modificó el rumbo de las indagatorias.
La Fiscalía General del Estado informó este 24 de septiembre que, luego de practicar la necropsia correspondiente, especialistas determinaron como causa de muerte una “isquemia encefálica secundaria a asfixia mecánica por compresión en el cuello”.
En términos sencillos, el dictamen establece que el cerebro dejó de recibir el aporte adecuado de oxígeno y flujo sanguíneo como consecuencia de una compresión ejercida sobre el cuello.
Este resultado coloca el fallecimiento bajo una investigación de naturaleza distinta a la de un posible accidente o una muerte por causas naturales. Sin embargo, será el desarrollo de las investigaciones ministeriales el que permita establecer cómo ocurrió la agresión y quién o quiénes pudieron estar involucrados.
Agentes de la Agencia de Investigación Criminal y personal de Servicios Periciales realizaron el procesamiento del sitio, inspeccionaron el área, recabaron indicios y efectuaron las diligencias correspondientes, además del levantamiento del cuerpo.
El automóvil localizado en las inmediaciones también fue inspeccionado como parte de las investigaciones, mientras que los indicios obtenidos fueron asegurados y trasladados para los análisis correspondientes.
El cuerpo fue llevado al Servicio Médico Forense, donde se realizaron los estudios que finalmente permitieron establecer la causa médica del fallecimiento.
La Fiscalía mantiene abierta la carpeta de investigación para reconstruir las últimas horas de vida del abogado, determinar las circunstancias en las que ocurrió la compresión en el cuello y establecer las responsabilidades que correspondan.
Por ahora, las autoridades no han informado públicamente sobre personas detenidas relacionadas con este caso, por lo que serán las próximas diligencias las que permitan conocer qué ocurrió en realidad en las inmediaciones del arroyo Las Truchas.
Esta versión deja el giro principal en la necropsia y evita afirmar directamente “fue estrangulado” como un hecho adicional si el comunicado únicamente establece “compresión en el cuello”; eso permite mantener mayor precisión periodística y jurídica.
