Tras dos años de aguantar vara, el alcalde Luis Munguía finalmente dejó de lado su actitud tolerante y se declaró listo para responder a sus múltiples críticos, principalmente los que están dentro de la nómina, a quienes acusó de golpearlo con la intención de conseguir una candidatura en las próximas elecciones.
“Nos vemos en campaña”, dijo literalmente Munguía, tras criticar a quienes sin tener una estructura electoral aspiran a competirle la alcaldía el año entrante. Palabras que al parecer eran principalmente para la regidora Melissa Madero, quien prácticamente ya lo agarró de punching bag en cada sesión de ayuntamiento.
Durante la reanudación de la sesión de ayuntamiento que Munguía reventó el jueves pasado como que algo se había roto entre Munguía y sus regidores, con quienes se encerró por varias horas antes de reanudar la sesión.
Le tocó a Víctor Bernal leer el posicionamiento de sus compañeros de bancada, un mensaje tibio que muy entre líneas le advirtió al alcalde que es derecho de los regidores exigir información en las sesiones de ayuntamiento.
Como que algo le quiso decir al alcalde, pero como que a Víctor le temblaron las piernas y de plano se fue por la tangente, dejando todo a la interpretación.
Al final fue el alcalde quien supuestamente le pidió al pleno una revisión inmediata de la nómina para detectar cualquier irregularidad. El aparato de prensa del ayuntamiento operó para que fuera el presidente quien se luciera con esta iniciativa que al parecer busca acabar con los abusos cometidos en la nómina, mismo que no pueden haberse cometido sin el visto bueno del alcalde.
Según Melissa Madero hay más de 600 personas cobrando en el ayuntamiento sin que sus puestos hayan sido autorizados por el pleno del ayuntamiento.
Y ahí es donde el alcalde Luis Munguía se puso intenso: muchos de esos empleados que están de más son recomendados y colaboradores directos de los regidores, tanto del Verde como de la oposición.
Con la estocada hasta el fondo, Luis Munguía advirtió a sus regidores que también tendrán que sacrificar a sus protegidos para adelgazar la nómina, pidiéndole que analicen a sus recomendados para que en conjunto 50 de ellos sean dados de baja de la nómina municipal.
Aunque oficialmente cada regidor sólo tiene autorizados dos nombramientos, en la práctica muchos tienen a más de 10 recomendados en la nómina y a su disposición. La primera que probó la venganza de Munguía fue precisamente Melissa Madero, a quien el alcalde le despidió a todo un pelotón de asesores que tenía a su servicio.
Y ahora que los regidores del Verde al parecer ya se pusieron críticos en contra de los abusos del alcalde éste les volteó el chirrión por el palito y les pidió que le manden su lista de 50 recomendados para darles cuello.
Se trata de dar de baja por lo menos a 240 empleados del ayuntamiento antes del mes de diciembre, de los cuales 50 saldrán de la lista de protegidos de los regidores.
El problema es que los críticos pretenden que los primeros en ser despedidos sean los gerentes, quienes evidentemente no desquitan el jugoso sueldo que reciben ya que en su mayoría sólo duplican funciones, pero es más que evidente que el alcalde no está dispuesto a sacrificar a su Club de Tobi.
Así que la gran mayoría de despedidos saldrán de las bases de la nómina, lo cual no quiere decir que sean personas necesarias para el funcionamiento del ayuntamiento, sino que son esos recomendados que entraron al ayuntamiento como pago a su apoyo a los regidores en la campaña pasada.
Porque aunque parece difícil de creer, muchos de los que hicieron campaña por el Verde no aspiraban a una Dirección o una Jefatura, con estar en la nómina aunque sea de barrenderos en Parques y Jardines se dieron por bien servidos.
Y ahí es donde va a entrar la barredora, a darle cuello a esos modestos obreros de campaña, sin tocar a los jefes que cobran quincenas bien chonchas.
Pero algo es algo, pretender ahorrar 43 millones en una nómina que supera los mil 400 millones de pesos al año es literalmente una mamada, pero es lo que hay.
En la iniciativa privada la nómina debe representar un máximo del 30% del gasto total, pero en el gobierno es normal que el pago de nómina sea el 50% del presupuesto total, como ocurre en Puerto Vallarta.
Vamos a ver en qué termina todo este mitote del alcalde y sus regidores, aunque lo más probable es que a los ediles verdes se les arrugue la piel cuando el alcalde los amenace con recortarles todos sus privilegios, como le pasó a Melissa Madero cuando decidió pasarse al lado brillante de la luz.
