La dirigencia parlamentaria califica como imprudente el retorno de Rubén Rocha Moya tras las acusaciones internacionales en su contra
Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, lanzó un duro posicionamiento contra Rubén Rocha Moya, quien retomó sus funciones como gobernador de Sinaloa este viernes. El legislador calificó la acción como una decisión personalísima que sacudió la estructura política nacional y generó una presión innecesaria sobre la administración federal.
Señaló que el retorno al poder del mandatario sinaloense ocurre en un momento crítico, luego de que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos lo señalara por presuntos vínculos de protección a grupos delictivos. Para el presidente de la Junta de Coordinación Política, esta maniobra sólo alimenta interpretaciones erráticas y especulaciones que dañan la imagen de la investidura presidencial.
Bajo una postura de deslinde absoluto, el zacatecano respaldó la narrativa del Gobierno de México y la dirigencia de su partido, subrayando que ni el Estado ni la Presidenta autorizaron este movimiento. «Aclaramos que la Presidenta de la República y el Estado mexicano no permitirían ni jugarían a un tipo de movimientos como el que se dio hoy por la mañana», sentenció el legislador en un mensaje distribuido en redes sociales.
La crisis interna provocada por esta decisión obligó a la Secretaría de Gobernación a marcar distancia, definiendo el acto como una iniciativa individual ajena a la estrategia del movimiento de transformación. Monreal instó a su compañero de partido a reconsiderar su permanencia en el cargo, sugiriendo que debería tramitar una nueva licencia para permitir que la Fiscalía General de la República concluya sus investigaciones sin contratiempos.
Además, advirtió que el país no debe enfrentar tensiones diplomáticas adicionales con potencias extranjeras por proteger figuras cuestionadas bajo procesos judiciales abiertos. El líder parlamentario cerró su mensaje pidiendo al funcionario sinaloense que reflexione sobre las consecuencias de sus actos, pues el bienestar del proyecto político debe prevalecer sobre las ambiciones particulares en este escenario de incertidumbre.
