La regidora Melissa Madero afirma que el gobierno municipal condujo agua contaminada hacia el mar durante los trabajos en el Andador Picasso, en Las Glorias
La regidora Melissa Madero denunció durante la sesión de Ayuntamiento que el Gobierno Municipal condujo agua contaminada hacia el mar durante trabajos realizados en el Andador Picasso, en Las Glorias, y cuestionó que se tomara esta decisión cuando existían otras alternativas.
El caso comenzó después de que el propio Ayuntamiento publicara imágenes de maquinaria abriendo un canal en la playa para permitir la salida al mar del agua que permanecía estancada.
Tras solicitar información, Obras Públicas reconoció que realizó los trabajos y explicó que actuó ante una situación que consideró de emergencia, al representar un riesgo para la salud, la movilidad y la seguridad.
La dependencia fundamentó su actuación en una disposición que permite realizar obras de emergencia sin una evaluación previa de impacto ambiental. Sin embargo, la misma norma establece que se debe dar aviso a la autoridad ambiental federal dentro de las siguientes 72 horas.
Madero acudió entonces a Semarnat para solicitar información sobre la existencia de permisos, autorizaciones o avisos relacionados con estos trabajos. Durante la sesión de Cabildo, la regidora afirmó que no existe dicho permiso o aviso, por lo que cuestionó la legalidad del procedimiento seguido por el municipio.
Además, señaló que existían otras opciones para retirar el agua, como utilizar un camión Vactor de SEAPAL, en lugar de conducirla directamente al océano.
“¿En qué cabeza cabe tirar aguas negras al mar si tenemos un camión Vactor de SEAPAL que pudo haberlas extraído?”, cuestionó.
Madero también advirtió que los trabajos se realizaron en plena temporada de anidación de tortugas marinas, por lo que consideró especialmente grave intervenir una zona de playa sin garantizar previamente la protección ambiental.
La regidora denunció, además, que la Dirección de Sostenibilidad Ambiental no respondió su primera solicitud de información, por lo que tuvo que enviar un segundo oficio.
Finalmente, pidió al alcalde revisar la actuación de los funcionarios responsables y exigió que cualquier intervención en las playas y el mar de Puerto Vallarta esté plenamente justificada y apegada a la legislación ambiental.
“Las autoridades que deberían proteger nuestro medio ambiente no pueden ser quienes lo estén dañando. Nuestro mar se cuida y se protege; nuestras playas se defienden. Y nuestros recursos naturales no son el drenaje del gobierno.”
