Militares se toparon con sujetos armados y se dio el enfrentamiento. No hubo lesionados ni víctimas, sólo fueron asegurados vehículos con cartuchos y poncha llantas
Las investigaciones en torno al intenso operativo desplegado la tarde del martes en la zona serrana de Puerto Vallarta dejó como resultado de las acciones encabezadas por el Ejército Mexicano y apoyadas por corporaciones de los tres órdenes de gobierno, el aseguramiento de tres vehículos, cartuchos útiles y artefactos metálicos conocidos como «ponchallantas», utilizados comúnmente por grupos delictivos para impedir el avance de las fuerzas de seguridad durante persecuciones.
Con esta actualización, autoridades de Seguridad Pública Municipal confirmaron que los hechos no ocurrieron en la delegación de Las Palmas, como inicialmente trascendió en diversos reportes, sino en una brecha ubicada en la parte alta de la comunidad de El Colorado, sobre el camino que conduce hacia Las Guacas, específicamente en un punto conocido como Las Torres.
De acuerdo con información obtenida de fuentes oficiales, un convoy del Ejército Mexicano realizaba patrullajes de vigilancia y reconocimiento en esa zona cuando se encontró de frente con varios civiles armados que viajaban en distintos vehículos.
La situación derivó en una persecución entre las brechas de la sierra y posteriormente en un enfrentamiento, lo que obligó al personal militar a solicitar apoyo inmediato.
La respuesta fue prácticamente instantánea, ya que en esos momentos se desarrollaba una reunión de coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales.
En cuestión de minutos se movilizaron unidades del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Secretaría de Marina, Policía Estatal y Policía Municipal hacia el punto del conflicto.
El comisario de Seguridad Pública Municipal confirmó que los primeros en llegar fueron elementos de la corporación local, seguidos por efectivos estatales y posteriormente por un importante contingente de fuerzas federales, que desplegaron un amplio operativo terrestre para cerrar rutas de escape e inspeccionar distintos puntos de la zona serrana.
Durante las acciones, las autoridades localizaron y aseguraron tres vehículos presuntamente relacionados con los hechos: un Jeep de reciente modelo en color negro y dos camionetas Nissan Frontier, una blanca y otra roja.
En el interior de las unidades fueron encontrados cartuchos útiles de distintos calibres y varios ponchallantas, artefactos metálicos utilizados para dañar neumáticos y obstaculizar la circulación de vehículos durante operativos o intentos de fuga.
Pese al despliegue de las corporaciones, de manera preliminar se informó que no hubo personas detenidas, lesionadas ni fallecidas, ya que los ocupantes de las unidades lograron internarse entre la maleza y escapar aprovechando las condiciones de la sierra antes de que el cerco de seguridad pudiera cerrarse por completo.
Fuentes consultadas señalaron que, durante el regreso de las unidades oficiales, los elementos detectaron daños provocados deliberadamente sobre el camino de terracería.
La información preliminar indica que estas afectaciones habrían sido realizadas con la intención de dificultar el acceso de las unidades de apoyo y retrasar el avance de las fuerzas de seguridad, lo que incrementó la alerta entre los mandos operativos ante la posibilidad de una emboscada.
Ante ese escenario, el operativo terrestre continuó durante varias horas con el despliegue de unidades tácticas y personal especializado que recorrió distintos puntos de la sierra para descartar nuevos riesgos y garantizar la seguridad de los elementos participantes.
Mientras en tierra se desarrollaban las acciones de búsqueda, el despliegue fue reforzado desde el aire con el sobrevuelo de aeronaves militares fuertemente artilladas que recorrieron distintos sectores de Puerto Vallarta y sus delegaciones.
Durante varios minutos, los aviones realizaron vuelos a baja y mediana altura, generando sorpresa entre cientos de habitantes, quienes compartieron imágenes y videos en redes sociales al observar el inusual movimiento de las Fuerzas Armadas.
Una vez concluidas las diligencias de campo, los tres vehículos asegurados, el armamento, los cartuchos útiles y los ponchallantas fueron puestos a disposición del agente del Ministerio Público Federal, autoridad que continuará con la integración de la carpeta de investigación para determinar la procedencia del arsenal e identificar a los responsables.
