A la síndica se le vio ‘trepada’ en una camioneta, apoyando a una de las aspirantes a la coordinación de la cuarta transformación, junto con dos diputadas de Bahía de Banderas que también han abandonado sus cargos por hacer política
La síndica municipal de Bahía de Banderas, Daniela Sahagún Flores, quedó en evidencia ante los ciudadanos que le brindaron su respaldo en el proceso electoral del 2024, pues abandonó sin justificación una sesión ordinaria de ayuntamiento a medio desarrollo para acudir a un evento político.
La sesión, que se llevó a cabo el martes 7 de julio por la tarde en la presidencia de Valle de Banderas, se desarrollaba sin contratiempos, sin embargo, en el minuto 2:58:50, según consta la propia transmisión en vivo realizada por la página del Gobierno de Bahía de Banderas, la síndico termina una exposición, toma sus cosas y sin mediar palabra, sin justificación y sin aviso, se levanta y se retira del salón de cabildo, ante la mirada de algunos regidores.
Lo más delicado es que, tras la ‘huída’ de la síndica, quien minutos antes reclamó públicamente que no se le notifican los hechos del ayuntamiento a pesar de ser la responsable legal de la administración, la regidora Citlali Huerta pidió celeridad para elegir a quien será nuevo titular de SIPINNA (Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes), organismo en el que Daniela Sahagún es vocal y que dejó de lado por hacer proselitismo en horario laboral.
La salida de Daniela Sahagún de la sesión no fue fortuita, no se debió a un problema de salud o de índole personal, sino que tuvo como motivante hacer proselitismo. A la síndica se le vio ‘trepada’ en una camioneta, apoyando a una de las aspirantes a la coordinación de la cuarta transformación, junto con dos diputadas de Bahía de Banderas que también han abandonado sus cargos por hacer política, aunque esos casos serán explicados en otro momento.
Con la sesión en curso, con temas tan relevantes en discusión y, sobre todo, con la responsabilidad que da el voto popular del 2024, la síndica de Bahía de Banderas prefirió atender asuntos políticos y no desquitar su muy jugoso salario, pagado por todos los nayaritas.
