Cualquier estrategia de manejo debe realizarse de manera coordinada entre autoridades ambientales, municipios, sector turístico, comunidad científica y sociedad
La Comisión de Interacciones Humano-Cocodrilo Pacífico Norte advirtió que la franja costera de Puerto Vallarta y Bahía de Banderas conforma un solo ecosistema, donde habita una población de cocodrilos que no reconoce límites políticos.
Por ello, enfatizó que cualquier estrategia de manejo debe realizarse de manera coordinada entre autoridades ambientales, municipios, sector turístico, comunidad científica y sociedad.
El organismo subrayó que la conservación de la fauna silvestre y la seguridad de la población no deben abordarse mediante acciones aisladas o únicamente reactivas.
En su lugar, propuso mantener programas permanentes de prevención, educación ambiental, señalización, monitoreo y toma de decisiones sustentadas en evidencia científica para disminuir el riesgo en zonas de interacción entre personas y cocodrilos.
Finalmente, la comisión destacó que, aunque este tipo de incidentes son poco frecuentes, evidencian la importancia de consolidar mecanismos de colaboración interinstitucional a largo plazo.
Asimismo, reiteró su compromiso de continuar trabajando con autoridades y actores locales para proteger tanto a la población como a los ecosistemas costeros mediante una gestión integral del riesgo.
