“¡Ay nanita!” Fue mi expresión de asombro., cuando me entere. Resulta que Puerto Vallarta, esa joyita turística donde antes presumían más seguridad que en una bóveda suiza, amaneció con la cruda estadística encima. Según los más recientes datos del INEGI, la percepción de inseguridad en el puerto pasó de 32.0% en diciembre de 2025 a 59.9% en marzo de 2026. Sí, leyó usted bien: casi se duplicó en tres meses. Un brinco más rápido que el precio del limón.
TRANQUILIDAD… CERO
Y así, de estar cómodamente sentado entre las ciudades mejor evaluadas del país, Puerto Vallarta cayó como turista sin sandalias en piedra mojada. Lo que antes era “miren qué tranquilos estamos”, hoy es “cierren bien la puerta y mándenme ubicación”.
NO CANTAMOS MAL…
Mientras tanto, en el resto de Jalisco, la cosa tampoco está para sacar mariachi. Zapopan subió de 54.7% a 70.8% en percepción de inseguridad, convirtiéndose en uno de los municipios con mayor deterioro nacional.
OTRA LIGA
Y Guadalajara, pues Guadalajara ya juega en otra liga: 90.2% de sus habitantes consideran inseguro vivir ahí. Ya no es percepción, es costumbre con código postal.
COMPRAMOS…
El gobernador Pablo Lemus llegó vendiendo imagen de eficiencia, orden y resultados. Algo así como gerente de plaza comercial con WiFi gratis. Pero hoy los números le están tocando la puerta con marro en mano.
MIEDO CIUDADANO
Porque una cosa es inaugurar glorietas, pintar banquetas y salir bien peinado en la foto… y otra muy distinta es que la gente sienta que puede caminar tranquila. La ENSU no mide spots publicitarios, mide miedo ciudadano. Y ahí la mercadotecnia no patrulla.
SUBIMOS LA CEJA
En Vallarta, el alcalde Luis Munguía recibió un destino turístico y ahora le están entregando un expediente incómodo. Porque mientras unos suben reels al atardecer, los ciudadanos suben la ceja viendo cómo la percepción se disparó.
El puerto vive de vender tranquilidad, descanso y paraíso. Pero si la gente empieza a sentir que la adrenalina viene incluida en el paquete vacacional, el asunto se complica.
MIENTRAS TANTO
El presidente municipal de Zapopan, Juan José Frangie, tampoco puede hacerse el distraído. Porque pasar a 70.8% de percepción de inseguridad no es un detalle técnico, es una cachetada estadística con guante blanco.
Zapopan presume centros comerciales de lujo, desarrollos de primer mundo y avenidas impecables… pero la gente sigue sintiendo que la seguridad no viene incluida en el predial.
PA’ QUE SEPAN
La percepción importa. Y mucho. Porque cuando la ciudadanía deja de sentirse segura, no hay rueda de prensa, influencer gubernamental ni boletín perfumado que alcance.
NADA QUE OCULTAR
Puerto Vallarta pasó de presumir medalla a esconder la tabla de posiciones. Y en política, como en el fútbol, subir emociona… pero caer frente a todos da pena ajena.
Así que atentos: porque cuando el INEGI habla, muchos políticos preferirían quedarse sin señal.
