El alcalde Héctor Santana explicó que su administración trabaja desde el inicio en la perforación de nuevos pozos y la instalación de líneas de agua potable que permitan garantizar un suministro de mejor calidad
A una semana de que venza el último plazo prometido por las autoridades municipales, el problema del agua salada en Bucerías continúa sin resolverse.
El presidente municipal de Bahía de Banderas, Héctor Javier Santana García, había señalado que a mediados de septiembre dejaría de llegar agua con altos niveles de salinidad a los hogares de la localidad, sin embargo, los habitantes aseguran que la situación sigue igual.
El compromiso fue anunciado durante una de las rendiciones de cuentas realizadas en agosto, donde el alcalde recordó que este problema es una de las demandas más antiguas de Bucerías, pues la población ha padecido por años los efectos del agua en su salud y en la piel.
Santana García explicó que su administración trabaja desde el inicio en la perforación de nuevos pozos y la instalación de líneas de agua potable que permitan garantizar un suministro de mejor calidad.
Pese a ello, vecinos y comerciantes continúan inconformes, ya que desde marzo han escuchado promesas de pronta solución, pero la realidad es que la situación no ha cambiado. La llegada de agua salada a los hogares afecta no sólo el consumo doméstico, sino también las actividades económicas que dependen de un servicio confiable.
El alcalde pidió paciencia y aseguró que la mejora será paulatina, pero reiteró que la fecha límite para ver resultados concretos será a mediados de este mes de septiembre. Mientras tanto, los habitantes de Bucerías esperan que el compromiso no se quede en un nuevo anuncio y que finalmente se cumpla con la promesa de brindar agua potable libre de salinidad.
