En estos días de reflexión, ayuno y promesas que nadie cumple, uno debería hablar de lo espiritual… pero estamos en Puerto Vallarta, así que mejor aterricemos: aquí la política se mueve más que las olas de Los Muertos en mar de fondo.
SABOR FEMENINO
Y como la mesa está coja, vamos a acomodarla con sabor femenino, porque las mujeres traen más acción que muchos que dicen gobernar y nomás se la pasan tomándose la foto.
Empecemos con las que sí traen posibilidades reales, no con las trepadoras profesionales que aparecen cada temporada electoral como iguanas calentándose al sol.
YUSSARA
La primera: Yussara Canales González, diputada local. La mujer ha dado muestras suficientes para demostrar que puede ser —o ya es— la candidata natural de MORENA o el Verde. Y sinceramente, viendo cómo anda la imagen del municipio… ya nos urge alguien que no necesite GPS para encontrarle dirección a Vallarta.
MAGALY
Luego tenemos a Magaly Fregoso, que trae más “tanates” políticos que muchos que presumen colmillo y lo único afilado que tienen es el ego. Ella no se asusta, y eso en Vallarta ya es ganancia.
LUCKY
Sigue Lucky Michel, la joven que han aventado a todos los encargos posibles: DIF municipal, Oficialía Mayor, y uno que otro paquete que cualquiera hubiera devuelto. Y aunque no le alcanzó para ser diputada federal —porque nomás la dejaron de estampita en camiones—, la mujer aguantó vara… y eso es más de lo que pueden decir varios que se doblan con una cartulina mal escrita.
MELISSA
Y cerramos la pasarela política con Melissa Madero, la dos veces regidora pluri: una con MC y otra con Futuro, aquel partido que nació con mucho sueño y murió de realidad. Hoy, ese partido terminó más flaco que perro de rancho y vendidísimo a los intereses de MORENA. Ni cómo ayudarle.
ARRIBA LAS MUJERES
Total, mujeres hay. Y buenas. Lo que falta es que quieran entrarle al ruedo, porque Vallarta no es cualquier plaza: aquí los toros embisten sin avisar… y a veces vienen disfrazados de aliados.
DESDE LA BARRERA
Yo, por lo pronto, me acomodo en la barrera, con mi botana y mi refresco, porque ver esta corrida desde afuera está más seguro… y más divertido.
