Momentos de tensión se vivieron en la sala de juntas de la UMA, después de que un hombre intentara en tres ocasiones quitarle su teléfono celular al presidente Luis Munguía
El miércoles 25 de febrero de 2026, durante una reunión celebrada en la Unidad Municipal Administrativa para evaluar los efectos económicos y turísticos tras recientes hechos de violencia en la ciudad, se registró un incidente que encendió cuestionamientos sobre los protocolos de seguridad del gobierno municipal de Puerto Vallarta.
En el encuentro, al que asistieron representantes empresariales y funcionarios locales, un hombre logró acercarse sin acreditación al presidente municipal, Luis Ernesto Munguía González, mientras éste sostenía una llamada telefónica. De acuerdo con lo ocurrido, el individuo intentó en tres ocasiones arrebatarle el teléfono celular, sin que en un primer momento el personal de seguridad interviniera.
Aunque no se registró una agresión física directa, el hecho evidenció fallas en el control de acceso, ya que el hombre no figuraba en la lista de invitados ni portaba identificación oficial del evento. Fue hasta después de los intentos cuando elementos de seguridad lo retiraron del lugar, lo que generó sorpresa y tensión entre los asistentes.
El episodio fue interpretado por varios presentes como una falta de respeto a la investidura del alcalde, en un momento en que el edil enfrenta un ambiente de desacreditación política dentro del propio Ayuntamiento y críticas por el manejo de distintos temas públicos. Para algunos actores, el incidente no sólo exhibe debilidades en los esquemas de seguridad, sino también el desgaste institucional que atraviesa la administración municipal.
Posteriormente trascendió que el hombre sería un taxista de la zona norte del municipio, quien habría intentado acercarse al alcalde para plantear una inconformidad relacionada con disposiciones municipales que, según su versión, afectan su actividad laboral. También se informó que buscaba interlocución con el regidor de Felipe Aréchiga Gómez, emanado de Movimiento Ciudadano, sin haber obtenido respuesta por los canales institucionales.

