Poco a poco va retornando la calma a la zona vallartense, luego de los disturbios y actos de violencia que se registraron en recientes horas en Tapalpa, en el marco de la operación que culminó con la captura de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, mejor conocido como “El Mencho”, líder de una organización delincuencial que había operado en diversas regiones del país durante años. Frente a esta coyuntura, las autoridades federales, estatales y municipales han intensificado las labores de seguridad en la ciudad, contando con el apoyo de un contingente de 150 miembros de la Marina Armada de México, quienes arribaron a las aguas portuarias de Puerto Vallarta a bordo de la embarcación ARM “Usumacinta” –una unidad de gran calado que ha sido fundamental en los despliegues militares en la región del Pacífico–.
EL PUNTO
Una vez completados los trámites de desembarque en el muelle número 3 de la Administración del Sistema Portuario Nacional, donde se coordinaron los movimientos con las autoridades portuarias y de seguridad local, los elementos de la Marina tomaron de inmediato las calles del puerto. Iniciaron operaciones de patrullaje motorizado y a pie, además de realizar un amplio barrido por todo el territorio urbano de Puerto Vallarta y sus zonas aledañas, incluyendo colonias residenciales, centros comerciales, vías principales y accesos a la ciudad. Durante el desarrollo de estas acciones, las fuerzas militares pusieron especial énfasis en la zona del rancho “El Jilguero”, mejor conocida como el camino al Pirulí –un sector de difícil acceso, con terrenos accidentados y vegetación densa, que ha sido identificado históricamente como un punto de tránsito para grupos involucrados en actividades ilícitas–.
METICULOSOS
Los elementos de la Marina revisaron todo meticulosamente: desde terrenos baldíos y galerías de drenaje hasta accesos secundarios, propiedades cercanas y establecimientos comerciales cerrados en la zona. Esta diligencia se basa en información operativa que indica que por esos rumbos han tendido a desplazarse miembros de grupos delincuenciales cuando realizan lo que la población local denomina “maldades” –referido a actos de vandalismo, extorsión y otros ilícitos–. Esta atención especial a la zona responde también a los hechos ocurridos el día anterior, cuando se registraron quemas de, cuando menos, cuatro vehículos en diferentes puntos de la ciudad y sus alrededores: dos unidades fueron incendiadas en la colonia Versalles, una más en la zona del Malecón y otra en los límites con la comunidad de Boca de Tomatlán. Los expertos señalan que estos actos estarían vinculados a intentos de generar perturbación del orden público y dispersar la atención de las fuerzas de seguridad en momentos clave.
LO QUE NOS FALTABA
En materia de infraestructura vial, se ha confirmado que el puente de La Desembocada –que conecta la zona norte de Puerto Vallarta con importantes vías de comunicación hacia el interior del estado– muy seguramente será demolido en los próximos días. Equipos de ingeniería especializada de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), junto con técnicos militares, realizaron evaluaciones estructurales detalladas y encontraron daños significativos en sus vigas y cimientos –daños que, según fuentes cercanas al proceso, podrían estar relacionados con manipulaciones intencionales o con el paso de vehículos de gran tonelaje no autorizados durante los sucesos recientes–. Las autoridades han anunciado que se habilitarán rutas alternas para garantizar el flujo vehicular y evitar afectaciones a la actividad económica de la región. Mientras tanto, en lo que respecta al puente que une a Puerto Vallarta con San Sebastián del Oeste, en el tramo conocido como La Estancia, las evaluaciones técnicas realizadas han determinado que se encuentra en buenas condiciones estructurales, no presenta riesgos para su uso normal y ha sido puesto bajo vigilancia permanente para prevenir cualquier intento de daño.
DÍAS POR VENIR
Las autoridades han informado que las operaciones de seguridad continuarán en los próximos días, con el objetivo de consolidar la calma reinstalada y prevenir cualquier intento de afectar la paz y el bienestar de las familias vallartenses. Además, se ha invitado a la población a mantener la calma, seguir las indicaciones de las fuerzas de seguridad y colaborar proporcionando información relevante sobre cualquier actividad sospechosa, bajo el principio de que la seguridad es una responsabilidad compartida entre las autoridades y la comunidad. Asimismo, se ha confirmado que se están trabajando en planes de reconstrucción y refuerzo de la infraestructura afectada, con el fin de restablecer completamente la normalidad en la ciudad, reconocida como uno de los destinos turísticos más importantes de México.

