Desde el lunes arribó a Puerto Vallarta un buque de la Secretaría de Marina con más de 100 elementos para reforzar la seguridad en toda la ciudad
Luego del llamado Domingo Negro, Puerto Vallarta se mantiene bajo estricta vigilancia de autoridades federales, en medio de un ambiente de temor entre la población.
Desde el lunes arribó al puerto un buque de la Secretaría de Marina con más de 100 elementos para reforzar la seguridad en toda la ciudad. De manera paralela, se realizan constantes recorridos aéreos con aviones y helicópteros de las fuerzas federales, mientras que por tierra unidades artilladas del Ejército y la Marina mantienen operativos en distintos puntos estratégicos del municipio.
La embarcación pertenece a la Flotilla de Buques Auxiliares de la Fuerza Naval del Pacífico y cuenta con capacidad para albergar dos compañías anfibias completas, además de soportar hasta dos mil toneladas de carga en su cubierta.
El navío dispone también de infraestructura para recibir helicópteros y movilizar hasta 18 vehículos de asalto anfibio, lo que permite un despliegue rápido del personal militar ante cualquier contingencia que vulnere el Estado de derecho en esta región costera.
Aunque poco a poco los negocios han comenzado a reabrir sus puertas, el miedo persiste entre la ciudadanía, que exige a las autoridades no bajar la guardia y devolver la tranquilidad a uno de los destinos turísticos más importantes del país.
Las corporaciones de seguridad informaron que los patrullajes conjuntos continuarán durante los próximos días en áreas estratégicas y exhortaron a la población a reportar cualquier actividad inusual para facilitar la labor de las fuerzas armadas.

