La empresa Unibus PV informó que 17 de sus camiones fueron robados y posteriormente incendiados por integrantes del crimen organizado
En el contexto de la jornada violenta que sacudió a Puerto Vallarta este domingo 22 de febrero, la empresa Unibus PV informó que, hasta el corte de las 4 de la tarde, 17 de sus camiones fueron robados y posteriormente incendiados por integrantes del crimen organizado.
Las unidades circulaban con normalidad cuando fueron interceptadas y utilizadas como barricadas en puntos estratégicos como la carretera estatal 544, la zona del Malecón, Olas Altas en el sur de la ciudad y la parte alta de la delegación El Pitillal.
Además del transporte público, al menos una docena de vehículos de plataformas digitales como Uber, DiDi e inDrive fueron despojados a sus conductores para ser empleados en bloqueos y posteriormente quemados.
En redes sociales también circularon videos donde se observa el robo de maquinaria pesada y tráileres, los cuales habrían sido utilizados para cerrar vialidades antes de ser incendiados.
Aunque no existe aún una cifra oficial consolidada, estimaciones preliminares señalan que el número total de vehículos calcinados en Puerto Vallarta podría superar los 100.
Mientras la ciudad permanecía con múltiples vialidades cerradas y bajo fuerte tensión, en el vecino municipio de Bahía de Banderas el presidente municipal Héctor Santana García reportó 19 vehículos incendiados en distintos puntos.
Entre ellos, dos en el centro comercial Lago Real, cuatro en la entrada a Nuevo Nayarit, uno en la antigua base de Protección Civil sobre el bulevar 200, dos en Punta de Mita y cuatro en La Cruz de Huanacaxtle, además de otros incidentes en La Misión, San Juan Papachula, el camino viejo al Valle y la autopista.
Pasadas las cinco de la tarde, en Bahía de Banderas comenzaron las labores para retirar las unidades siniestradas y restablecer la circulación.
En contraste, en Puerto Vallarta no se habían dado a conocer detalles oficiales sobre el inicio de la remoción de vehículos incendiados ni un balance definitivo de daños, en una de las jornadas más críticas que ha enfrentado la región tras los ataques atribuidos al crimen organizado.

