Ante la violencia registrada en el puerto, el alcalde Luis Munguía se limitó a recomendar a la población a que permaneciera en casa
En el contexto de los ataques coordinados del crimen organizado que sacudieron a Puerto Vallarta este domingo 22 de febrero, hasta las cinco de la tarde el gobierno municipal no había emitido un comunicado detallando los daños ocasionados.
No se informó el número de vehículos y camiones incendiados, ni si había personas lesionadas o fallecidas, tampoco se ofrecieron datos sobre la participación de elementos de seguridad municipal en la atención de los múltiples reportes que mantuvieron en alerta a la ciudad durante horas.
El presidente municipal, Luis Ernesto Munguía González, se limitó a recomendar a la población que permaneciera en casa y que siguiera la información oficial; sin embargo, esta fue prácticamente inexistente durante buena parte del día.
Mientras avenidas permanecían bloqueadas y diversos puntos registraban incendios y actos vandálicos, la ausencia de datos concretos generó incertidumbre y críticas entre ciudadanos que demandaban claridad sobre lo que estaba ocurriendo.
En contraste, desde temprana hora el alcalde de Bahía de Banderas, Héctor Santana García, pidió a la población evitar traslados hacia Puerto Vallarta debido a los hechos de inseguridad.
Más tarde confirmó que también se registraron incidentes en su municipio, incluyendo ataques en San Juan Papachula, en la localidad de San Juan de Abajo, así como en el ingreso a Nuevo Nayarit y en el crucero de La Cruz de Huanacaxtle.
Con el paso de las horas, el edil nayarita dio a conocer cifras preliminares sobre vehículos incendiados en Mezcales, Nuevo Nayarit, Punta de Mita, La Cruz de Huanacaxtle, La Misión, San Juan y Valle, además de un punto de la autopista.
Mientras la violencia tenía su epicentro en Puerto Vallarta, la falta de información oficial por parte de su gobierno contrastó con la postura activa del municipio vecino, en una jornada que dejó a la región sumida en tensión e incertidumbre.

