Siete son los policías que serán despedidos de la corporación de Seguridad Pública en el municipio de Bahía de Banderas, Nayarit, en una medida que ha generado amplia repercusión dentro y fuera de las filas de la fuerza pública local.
La noticia, que se ha filtrado de manera oficial a través de fuentes cercanas a la administración estatal, confirma que se trata de elementos con diferentes grados de antigüedad en la institución, algunos de ellos con más de cinco años de servicio en la región costera que concentra una importante actividad turística durante todo el año.
EL ALCALDE EN PERSONA
La instrucción de darlos de baja es del propio presidente municipal, Héctor Javier Santana García, quien la transmitió de manera directa a su director de Seguridad Pública, Xavier Esparza García, en una reunión privada celebrada la semana pasada en las oficinas centrales del ayuntamiento. Durante el encuentro, según lo informado por voceros de la administración, el mandatario enfatizó la necesidad de mantener la integridad de la corporación y asegurar que los ciudadanos y visitantes cuenten con un cuerpo policial confiable y comprometido con el cumplimiento de la ley.
AL ESTILO RUDY GIULiANI
Y es que en este caso no puede haber miramientos, debido a que es la propia policía la que vigila que se cumpla el bando de buen gobierno implementado por la actual administración desde su toma de posesión hace casi dos años. Frente a esta responsabilidad, las autoridades han decidido aplicar la política de “cero tolerancia” en materia de conducta y desempeño de los elementos policiales. Este enfoque, que hizo triunfar a Rudy Giuliani en su guerra contra la delincuencia organizada en Nueva York durante la década de 1990, transformó la ciudad más poblada de los Estados Unidos al atacar tanto los delitos graves como las infracciones menores, generando un efecto multiplicador en la seguridad pública. En su momento, ese éxito le valió a Giuliani un amplio reconocimiento nacional e internacional, y por poco lo lleva a la presidencia de los Estados Unidos en las elecciones de 2000, donde finalmente fue superado en la contienda interna del Partido Republicano por George W. Bush.
LO PROHIBIDO
Pero de regreso a Bahía de Banderas, Nayarit, la medida ha generado opiniones encontradas entre la población y los propios miembros de la policía. Algunos sectores sostienen que el presidente municipal Santana García con este tipo de acciones se pensaría que pone a sus elementos que salieron intoxicados en sus exámenes de detección de sustancias ilícitas en manos de la delincuencia, al dejarlos sin empleo y con la experiencia y conocimientos que adquirieron durante su servicio en la corporación. Sin embargo, las autoridades argumentan que esta perspectiva no considera la gravedad del incumplimiento: los policías en cuestión no solo violaron las normas internas de la institución, sino que también pusieron en riesgo la seguridad de la comunidad al ejercer su función estando bajo la influencia de sustancias prohibidas.
CONTROLES
Si analizamos crudamente el hecho, ya están en ese bando de quienes no cumplen con los estándares mínimos de responsabilidad exigidos para ejercer la autoridad pública, y lo peor es que tienen placa como policías —un detalle que representa una amenaza adicional, ya que dichos elementos cuentan con conocimientos sobre las estrategias de seguridad, los puntos vulnerables de la región, los horarios de patrullaje y la estructura interna de la corporación. Por ello, la administración municipal ha informado que además del despido, se realizarán las denuncias correspondientes ante las autoridades ministeriales, y se implementarán medidas adicionales para evitar que estos ex-policías puedan ejercer funciones relacionadas con la seguridad en otras instituciones del estado o del país. Asimismo, se ha anunciado que se intensificarán los controles y exámenes periódicos a todo el cuerpo policial de Bahía de Banderas, con el fin de prevenir casos similares y fortalecer la confianza entre la población y las fuerzas de seguridad.

