El hombre llegó procedente de la Ciudad de México y perdió contacto con la familia. En Diciembre del 2024 falleció en el Hospital Regional. Un grupo de búsqueda publicó su nombre y apenas su familia supo de su muerte
Por Adrián De los Santos
Tras permanecer más de un año en resguardo del Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Puerto Vallarta, finalmente fue identificado de manera oficial el cuerpo sin vida de un hombre que falleció el 31 de diciembre de 2024 en el Hospital Regional de Puerto Vallarta.
La familia informó a las autoridades que tenían aproximadamente 10 años sin saber de él y desconocían que tenía más de un año muerto en el Semefo de Puerto Vallarta.
Se trata de quien en vida respondía al nombre de Manuel Antonio Melena Galindo, de 75 años de edad, cuya identidad fue confirmada por familiares que viajaron desde la Ciudad de México para realizar los trámites legales correspondientes y reclamar sus restos.
De acuerdo con datos recabados en torno al caso, el adulto mayor fue internado a finales de diciembre de 2024 en el Hospital Regional, donde permaneció bajo observación médica debido a una severa infección en las vías urinarias que deterioró gravemente su estado de salud.
Pese a los esfuerzos médicos, el hombre falleció alrededor de las 18:00 horas del 31 de diciembre del año 2024.
Tras confirmarse el deceso, personal del nosocomio notificó a autoridades municipales, quienes acudieron al lugar en coordinación con elementos de la Policía Investigadora bajo el mando y conducción del Ministerio Público.
Durante las diligencias iniciales, el hoy occiso alcanzó a proporcionar algunos datos personales, señalando ser originario de la capital del país y residir en la calle La Merced, en la colonia Valentín Gómez Farías, en los límites con el barrio Santa María, en Puerto Vallarta. Sin embargo, no se logró ubicar a familiares directos que confirmaran su identidad.
Ante la falta de familiares que reclamaran el cuerpo, este fue trasladado al Semefo, donde permaneció durante más de un año mientras autoridades realizaban labores para localizar a sus allegados.
Fue hasta septiembre de 2025 cuando integrantes de colectivos de búsqueda acudieron a las instalaciones forenses para revisar registros de personas fallecidas sin identificación oficial. Entre los nombres enlistados apareció el de Manuel Antonio Melena Galindo, cuya información fue difundida en plataformas digitales y páginas especializadas en búsqueda de personas.
Tiempo después, familiares del adulto mayor detectaron su nombre en dichas publicaciones, lo que despertó sospechas, ya que desde hacía aproximadamente 10 años desconocían su paradero sólo sabían que radicaba en Puerto Vallarta.
Tras revisar fotografías y registros oficiales proporcionados por el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, confirmaron que se trataba de su familiar, por lo que viajaron a Puerto Vallarta para realizar el reconocimiento legal.
Una vez concluido el proceso de identificación, los familiares iniciaron los trámites para el traslado del cuerpo a la Ciudad de México, contando con el apoyo de la Funeraria Vallarta, empresa que se encargó de realizar las gestiones correspondientes para el traslado de los restos mortales.
Las actuaciones quedaron integradas en la carpeta de investigación abierta por la Fiscalía Regional de Justicia en Puerto Vallarta, instancia que dio seguimiento al caso hasta su conclusión legal.
El caso refleja la problemática que enfrentan las autoridades forenses ante la presencia de cuerpos no reclamados, así como la importancia de los trabajos coordinados entre dependencias y colectivos ciudadanos para lograr la identificación y restitución digna de las personas fallecidas a sus familiares.

